Cyber Security Kill Chain: 7 pasos para evitar un ciberataque

Posted on febrero 20th, 2023

El Cyber Kill Chain (CKC) es parte del modelo Intelligence Driven Defense desarrollado por Lockheed Martin, y tiene como objetivo detectar y prevenir intrusiones cibernéticas, identificando el procedimiento que un ciberdelincuente debe completar para lograr su objetivo.

Conocer en detalle cómo actúan los ciberdelincuentes es clave para prevenir, detectar, detener, interrumpir y recuperarse ante un ciberataque. Así mismo, comprender cuál es el ciclo de vida del ciberataque permite desarrollar e implementar las acciones necesarias para tener mayor seguridad y protección. 

El Cyber Kill Chain describe cada uno de los siete pasos que el atacante realiza para obtener acceso a datos o activos dentro del perímetro de seguridad: 

  1. Reconocimiento.
  2. Preparación. 
  3. Distribución.
  4. Explotación. 
  5. Instalación.
  6. Comando y control. 
  7. Acciones sobre los objetivos.

Conocer estos siete pasos del Cyber Kill Chain mejora la visibilidad de un ataque y enriquece la comprensión de las tácticas, técnicas y procedimientos de un ciberdelincuente. Si el ataque se detiene en cualquiera de sus fases se rompería la secuencia del mismo y este quedaría bloqueado. Cada paso depende del anterior, si uno falla, todos fallan.

Cada fase tiene su propio modus operandi y su forma de prevención. Además, cada una ofrece la oportunidad para detener un ciberataque en curso: con las herramientas adecuadas para detectar y reconocer el comportamiento de cada etapa, será más fácil evitar una violación de datos. 

Los siete pasos del Cyber Kill Chain

Un ataque es un proceso dirigido con una intención definida: conseguir unos efectos sobre un objetivo; por ejemplo, cifrar los contenidos de una máquina para obligar al usuario a pagar un rescate. Teniendo en cuenta que el ataque es una secuencia de fases, una mitigación en cualquiera de ellas romperá la cadena y por lo tanto, frustrará el ataque. 

Además, cada ataque deja una serie de huellas de las que se puede aprender para entender a los ciberatacantes y la forma cómo realizan sus acciones. Esto permitirá diseñar defensas cada vez más efectivas y comprobar si las que se tienen son las más adecuadas. 

El Cyber Kill Chain está formado por una secuencia de siete pasos, cada uno de los cuales corresponde a una etapa del ataque: 

1. Reconocimiento

Es la fase en la que el ciberdelincuente recopila información sobre su objetivo: busca información pública sobre la empresa, el tipo de tecnología que utiliza, datos relevantes en redes sociales y realiza interacciones por correo electrónico. Con esta información, el atacante valora los métodos de ataque que podrían funcionar y la probabilidad de éxito. 

La mejor forma de evitar que el ciberatacante disponga de estos datos, es capacitar en ciberseguridad a todos los empleados, para que tengan consciencia de la importancia de los datos y la privacidad de estos en Internet. La formación constante ayuda a construir una cultura de ciberseguridad que es crucial para que todas las personas en la organización sean responsables y resistentes contra las amenazas cibernéticas.  

Adicionalmente, es fundamental revisar e implementar medidas para limitar el acceso a la información, como técnicas de cifrado y restricciones para la información confidencial, entre otras. 

2. Preparación

Una vez el ciberdelincuente recopila la información relevante sobre su objetivo, elige uno o varios vectores de ataque para iniciar la intrusión. 

Un vector de ataque es un medio para lograr el acceso no autorizado a los sistemas e información. Los vectores de ataque varían desde los más básicos hasta los más técnicos, pero lo que hay que tener en cuenta es que los ciberdelincuentes suelen elegir los objetivos evaluando el coste frente al retorno de la inversión.

Desde la capacidad de procesamiento hasta el tiempo necesario para obtener valor, son factores que los atacantes tienen en cuenta. Los ciberdelincuentes típicos avanzarán fácilmente por la ruta de menor resistencia, por eso es importante considerar todos los puntos de entrada posibles a lo largo de la superficie de ataque (todos los puntos totales en los que se es susceptible de un ataque) y reforzar la seguridad como corresponda.

Una vez que un atacante está dentro, el siguiente movimiento es encontrar distintas formas de moverse lateralmente a través de una red o recursos en la nube y elevar sus privilegios de acceso para, con su ataque, recopilar la información más valiosa y mantenerse oculto durante el mayor tiempo posible. 

Para prevenir este tipo de comportamiento, es necesario adoptar principios de «confianza cero» que, una vez aplicados a la arquitectura de seguridad y de la red, solicitan constantemente la reafirmación de la identidad a los usuarios que se mueven de un área a otra dentro de las redes o aplicaciones.

El mejor mecanismo para frenar el ataque en esta fase es estar preparado y consciente sobre la ciberseguridad.

3. Distribución

En este paso se produce la transmisión del ataque, tras la ejecución de una acción por parte de la víctima, como por ejemplo, abrir o descargar un documento o hacer clic en un enlace.

Cada vez más, los ataques se distribuyen a través de la nube; el porcentaje de malware distribuido en la nube frente al distribuido en la web ya es del 68 %. Es esencial ejecutar servicios de escaneo de amenazas en línea en el tráfico web y en la nube, así como llevar un control del estado de todos los dispositivos de endpoint, para garantizar que la empresa no esté infectada con ningún software malicioso.

La mejor medida de prevención es ser conscientes de la existencia de este tipo de ataques y aprender a identificarlos.

4. Explotación

Esta fase implica la «detonación» del ataque, comprometiendo al equipo infectado y a la red que pertenezca. Generalmente, se produce al explotar una vulnerabilidad conocida. 

Algunos ataques se programan para más adelante y otros se activan cuando el objetivo ejecuta una acción específica; es lo que se conoce como «bomba lógica». Estos programas a veces incluyen características de ofuscación para ocultar su actividad y origen, con el fin de evitar la detección.

Por consiguiente, es muy importante contar con soluciones de seguridad y tener actualizados todos los sistemas y el antivirus.

5. Instalación

En esta fase el atacante instala el malware, aunque en algunos casos no se requiere instalación, como en el robo de credenciales o en el fraude del CEO. 

Si un ciberdelincuente ve la oportunidad de realizar ataques en el futuro, su siguiente movimiento es instalar una puerta trasera para acceder de forma constante a los sistemas del objetivo. De esta manera, puede moverse dentro y fuera de la red del objetivo sin correr el riesgo de que lo detecten al volver a entrar a través de otros vectores de ataque. Este tipo de puertas traseras se pueden establecer a través de rootkits y credenciales débiles y siempre y cuando su comportamiento no presente ninguna señal de alerta para un equipo de seguridad (como tiempos de inicio de sesión inusuales o grandes movimientos de datos), estas intrusiones pueden ser difíciles de detectar. 

La arquitectura SASE está unificando defensas de seguridad para recopilar metadatos útiles sobre usuarios, dispositivos, aplicaciones, datos, actividad y otros atributos, para ayudar a investigar y mejorar la detección de anomalías.

La formación y concientización en ciberseguridad serán primordiales para frenar cualquier tipo de ataque en esta fase. Para identificar alguna situación irregular, es necesario aplicar medidas de seguridad como la monitorización del estado de los sistemas con medios propios o a través de seguridad gestionada por terceros. 

6. Comando y control

En este punto el atacante toma el control del sistema de su víctima. Desde un servidor central llamado C&C (Command and Control) podrá realizar sus acciones maliciosas como por ejemplo, robar credenciales, tomar capturas de pantalla, apropiarse de documentación confidencial, instalar otros programas y conocer cómo es la red del usuario.

Contar con medidas de control de acceso a la información (2FA) y una conciencia de la privacidad y del valor de los datos, son fundamentales.

7. Acciones sobre los objetivos

En fase final el ciberatacante sustrae los datos e intenta expandir su acción maliciosa a otros objetivos. Esto explica por qué la Cyber Kill Chain es cíclica, ya que se volverían a ejecutar todas y cada una de sus fases para infectar a más víctimas.  

Por lo tanto, para poder romper la cadena y evitar que un ataque consiga sus objetivos, es necesario estar comprometido con la ciberseguridad. Una organización que tenga sus empleados formados en ciberseguridad y conscientes de los riesgos y amenazas, mantenga todos sus sistemas y equipos actualizados, utilice las soluciones de seguridad adecuadas, monitorice la actividad de sus comunicaciones y controle el acceso a la información, aumentará su capacidad para detectar y dar respuesta oportuna a los ciberataques. 

Aplicar el concepto de Cyber Kill Chain le permitirá a las empresas promover y desarrollar de forma independiente sus conocimientos en el área de la seguridad informática. El aprendizaje continúo basado en el análisis de las amenazas actuales ayuda a la protección contra los ataques cibernéticos.

Si tu empresa no ha desarrollado sus estrategias de ciberseguridad, es el momento de hacerlo. 

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Fuentes:

https://www.netskope.com/es/security-defined/cyber-security-kill-chain

https://www.lockheedmartin.com/en-us/capabilities/cyber/cyber-kill-chain.html

8 pasos para implementar un plan de ciberseguridad

Posted on febrero 17th, 2023

El plan de ciberseguridad es un proyecto que involucra la selección e implementación de una serie de acciones prácticas que ayudan a reducir los riesgos de ciberseguridad de una empresa. 

Actualmente nuestro mundo digitalizado es más vulnerable, lo cual ha favorecido el crecimiento de los ataques cibernéticos en los últimos años, siendo cada vez más sofisticados y perjudiciales para las empresas y las personas.

A su vez, este tipo de ataques implican grandes pérdidas económicas, de reputación, confianza y credibilidad por parte de los clientes, también afectan la productividad y tienen repercusiones legales por filtración de información confidencial.

Investigaciones de seguridad recientes sugieren que la mayoría de las empresas tienen prácticas de ciberseguridad deficientes, lo que las hace vulnerables a la pérdida de datos. 

Para mitigar los riesgos potenciales a los que están expuestas, es indispensable que las empresas promuevan una cultura de ciberseguridad, capaciten a sus empleados para enfrentar los riesgos cibernéticos, definan y apliquen programas de prevención y además, tengan las mejores prácticas de seguridad cibernética.

Desafortunadamente, muchas organizaciones esperan que suceda algún tipo de ciberataque para entender la importancia que tienen estas amenazas y las implicaciones para sus negocios. 

Un alto porcentaje de los ciberataques tienen como objetivo pequeñas y medianas empresas (pymes) y personas naturales, un problema que no se puede desconocer. Luego, es esencial afrontar la amenaza cibernética y definir un plan de ciberseguridad robusto que ayude a proteger tu empresa y a reducir los riesgos a los que está expuesta.

¿Qué es y cómo implementar un plan de ciberseguridad?

Un plan de ciberseguridad ayuda a crear e implementar una estrategia que incluya políticas, métodos y tecnología, que tenga como propósito proteger y asegurar la información de la empresa y los sistemas que la almacenan y así, evitar cualquier situación que ponga en riesgo la confidencialidad, integridad y disponibilidad de esa información. 

Para armar e implementar un plan de ciberseguridad efectivo, se recomienda seguir los siguientes pasos: 

1. Analizar los riesgos    

El primer paso es realizar un análisis de riesgos de seguridad informática para identificar qué tan vulnerable es tu empresa y cuáles son los riesgos a los que se podría enfrentar, así como determinar el valor de los distintos tipos de datos generados y almacenados en toda la empresa. 

La evaluación de riesgos requiere la colaboración de todos los equipos administradores de datos. Así mismo, en este proceso es necesario obtener el compromiso de la alta gerencia de asignar los recursos necesarios para implementar las soluciones de seguridad adecuadas.

Al realizar el análisis de riesgos es conveniente hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿Qué procesos son más críticos y cuáles son los activos más valiosos?
  • En caso de ataque, ¿con cuántos procesos se puede contar para seguir trabajando?
  • ¿Qué datos maneja tu empresa y cuáles están en circulación?
  • ¿Cómo se transmiten tus datos de origen a fin?
  • ¿Dónde se almacenan los datos?
  • ¿Dónde están los accesos no controlados a tu red?
  • ¿Cuál es la importancia de los datos para la empresa o para tus clientes?
  • ¿Quién maneja la información más sensible de la empresa?

Con el resultado del análisis de riesgos se deben priorizar los riesgos identificados con más probabilidad de suceder y definir las acciones correspondientes para afrontarlos.

2. Establecer los objetivos de seguridad    

Garantizar que el plan de ciberseguridad esté alineado con los objetivos de la empresa es una parte clave de la estrategia. 

Una vez que se han establecido los objetivos de la empresa, se puede iniciar la implementación de un plan efectivo de ciberseguridad para toda la organización. 

3. Evaluar la tecnología disponible   

La evaluación de la tecnología es primordial en un plan de ciberseguridad. Es necesario determinar si los sistemas tecnológicos cumplen con las mejores prácticas de seguridad, comprender cómo funcionan en la red y quién respalda la tecnología dentro de la empresa.

4. Revisar las políticas de seguridad     

Las políticas de seguridad tienen como objetivo enfrentar las amenazas de seguridad e implementar estrategias de ciberseguridad, por consiguiente es necesario revisarlas y actualizarlas periódicamente.  

5. Crear un plan de gestión de riesgos   

La creación de un plan de gestión de riesgos permite analizar los riesgos potenciales que pueden afectar a tu empresa antes de que sucedan.

Recomendamos incluir en tu plan de gestión de riesgos las siguientes políticas: 

  • Política de privacidad de datos: establece cómo se manejan y protegen adecuadamente los datos corporativos.
  • Política de retención: describe cómo, dónde y durante cuánto tiempo se deben almacenar los diferentes tipos de datos de la empresa.
  • Política de protección de datos: establece cómo la empresa maneja los datos personales de sus empleados, clientes, proveedores y terceros.
  • Respuesta a incidentes: describe las responsabilidades y los procedimientos que deben seguirse para garantizar respuestas rápidas, eficaces y ordenadas a los ciberataques.

6. Establecer medidas y cultura de ciberseguridad 

Aunque la ciberseguridad de las empresas está generalmente en la cabeza del área TI, es un error pensar que es exclusivamente su responsabilidad. Proteger la información de la empresa es responsabilidad de todos. 

Teniendo en cuenta que el 95 % de las infracciones de seguridad cibernética son causadas por errores humanos (Foro Económico Mundial), es fundamental propiciar la formación en ciberseguridad para ayudar a crear una cultura de seguridad con el fin de mejorar la protección de la información confidencial de clientes y proveedores y así mismo, contribuir a reducir las fallas humanas.

Algunas medidas para reforzar la ciberseguridad de tu empresa:

  • Usar contraseñas robustas y renovación periódica de las mismas.
  • Capacitaciones en ciberseguridad.
  • Gestionar los niveles de privilegios de los usuarios.
  • Uso de dispositivos móviles.
  • Navegación segura en la red.
  • Almacenamiento correcto de datos.
  • Control de accesos.
  • Actualizaciones de S.O. y parches de seguridad.
  • Uso del correo electrónico.
  • Análisis de vulnerabilidades.

7. Implementar el plan de ciberseguridad

En esta etapa, las políticas están finalizadas. Es el momento de darle prioridad a las mejoras y asignar las tareas a los equipos.

  • Asignar elementos de mejora por prioridad a los equipos internos.
  • Establecer objetivos de plazos de mejoras realistas.

8. Evaluar el plan de ciberseguridad implementado

En esta última fase, es crucial monitorear y probar regularmente la estrategia de ciberseguridad para asegurar que se cumple lo establecido en el plan y se alcanzan los objetivos definidos. 

Los objetivos de la estrategia para el plan de ciberseguridad deben estar alineados con los objetivos del negocio, pero como las amenazas cambian frecuentemente, es necesario revisar la estrategia anualmente para determinar si existen vacíos en el programa. 

Los clientes tienden a confiar más y hacer negocios con empresas que protegen sus datos y son más reticentes con aquellas que no. Es una prioridad conservar la confianza del cliente y evitar cualquier incidente de ciberseguridad que destruya esa confianza. 

Si tu empresa aún no cuenta con un plan de ciberseguridad, recuerda que entre más rápido lo tenga, menos probabilidades tendrá de recibir un ciberataque y sufrir todos los perjuicios de este. 

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Fuentes: 

www.incibe.es

https://www.varonis.com/blog/cybersecurity-statistics

¿Por qué es imprescindible apostarle a la ciberseguridad? 

Posted on febrero 15th, 2023

Conoce 8 tipos de ataques cibernéticos descargando nuestro eBook aquí

Hoy, gracias a la innovación tecnológica, es posible una sociedad más próspera y con mejor calidad de vida. Podemos realizar de forma virtual cualquier actividad: trabajar, comprar, hacer transacciones bancarias, comunicarnos y entretenernos, entre otras. Sin embargo, somos más propensos a los ciberataques que cada vez son más frecuentes y sofisticados, siendo una de las actividades ilegales más lucrativas. 

El fraude informático ocasiona pérdidas millonarias a las empresas. Según la ONU se produce 1 ciberataque en el mundo cada 3 segundos y el número de correos electrónicos maliciosos ha aumentado un 600 % en el último año. 

De acuerdo con los resultados obtenidos en la 21a Encuesta Global de CEO de PwC (enero 2022) los líderes empresariales internacionales calificaron las amenazas cibernéticas como uno de los principales riesgos de negocios. También reconocieron que las principales repercusiones de los ciberataques son la pérdida o compromiso de datos confidenciales y la interrupción de actividades.

En este contexto, nadie es inmune a la ciberdelincuencia. Tarde o temprano, todas las compañías y organizaciones, sin importar de qué tamaño sean ni el sector a que pertenezcan, recibirán un ciberataque y las implicaciones financieras, físicas y legales pueden ser devastadoras.

En consecuencia, tenemos una prioridad que no podemos aplazar: invertir en medidas avanzadas de ciberseguridad para tener experiencias seguras y garantizar la seguridad de datos e información de nuestras empresas y clientes.

Una estrategia sólida de ciberseguridad protegerá a tu empresa de los ataques maliciosos diseñados para acceder, borrar, destruir o alterar sistemas y datos sensibles. Además, la ciberseguridad ayuda a prevenir los ataques que tienen como objetivo desactivar o interrumpir el funcionamiento de una red o un dispositivo.

La detección de vulnerabilidades y la seguridad informática son fundamentales para mantener siempre segura e intacta la información privada de las empresas. Contar con herramientas de ciberseguridad es una necesidad y una inversión a corto, mediano y largo plazo.

Razones para invertir en ciberseguridad

Invertir en ciberseguridad es una medida preventiva de protección de datos y sistemas. Igualmente, la ciberseguridad es imprescindible para enfrentar de forma adecuada los ciberataques. 

  • Garantiza la integridad de los datos. Con un software de ciberseguridad, aumentará el nivel de seguridad de los datos, así como la integridad de los equipos informáticos de tu empresa.
  • Mejora la competitividad en el mercado. Apostar por la ciberseguridad en tu empresa es un valor diferencial, ya que aumenta la confianza de tus clientes y proveedores. Los clientes eligen un proveedor determinado porque confían en él. Por lo tanto, la ciberseguridad es clave para la reputación de tu negocio y la tranquilidad de tus clientes.
  • Mejora la productividad. Si tu empresa es víctima de un ciberataque, probablemente se interrumpirán gran parte de las tareas hasta que el problema se resuelva. Al mantener todos los equipos e infraestructuras tecnológicas con un buen nivel de seguridad, los servicios continúan, la actividad no se paraliza y aumenta la productividad.
  • Permite ahorrar en gastos imprevistos. Un buen sistema de ciberseguridad evita gastos en reparación de equipos, pagos por rescates informáticos o la paralización temporal de una actividad.
  • Mayor capacidad de recuperación. Los servicios y herramientas de ciberseguridad respaldan la protección de los datos y posibilitan una mejor preparación para recuperarlos rápidamente ante cualquier tipo de problema de seguridad.
  • Proteger los datos de posibles manipulaciones. Si tu empresa no está protegida correctamente, todos los datos pueden ser robados o incluso manipulados y alterados.
  • Monitoreo permanente. Los servicios de ciberseguridad dan la posibilidad de analizar constantemente todos los dispositivos en busca de amenazas.

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Buenas prácticas  

Para garantizar una mayor seguridad y protección de los datos de tu empresa, es necesario tener buenas prácticas:

  • Realizar copias de seguridad. Tener a salvo toda la información importante de tu negocio es fácil gracias a las copias de seguridad. Esto es una manera de duplicar la información de un dispositivo en otro soporte. También se puede realizar un respaldo en la nube para disponer de ese duplicado desde cualquier dispositivo. Así, ante cualquier fallo o pérdida, podrás recuperar la información original.
  • Contraseñas seguras. Una buena práctica de ciberseguridad es tener contraseñas seguras: utilizar mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales. Además, es fundamental no usar la misma clave para diferentes plataformas o dispositivos. También se aconseja activar el doble factor de autenticación donde sea posible, así como usar gestores de contraseñas.
  • Antivirus. Debemos disponer de este elemento de seguridad para detectar a tiempo cualquier intento de acceso o de ataque y mantener actualizado un antivirus en cada uno de los equipos de tu organización. Los firewalls además son útiles al poder filtrar los puertos de red que no utiliza, evitando cualquier fuga o tráfico no deseado.
  • Capacitaciones.  El origen de muchas crisis tecnológicas depende de factores humanos y una falta de concientización con respecto a la ciberseguridad. De acuerdo con una investigación realizada por corporaciones multinacionales de tecnología, alrededor del 23 % de todas las vulneraciones de datos son resultado de errores humanos. Por eso, es importante estar atentos a las necesidades de formación y capacitación de tus empleados para que puedan desarrollar habilidades y conocimientos necesarios para proteger sus dispositivos y la información de tu empresa almacenada en ellos. 

Es fundamental para las empresas definir un plan en ciberseguridad que permita establecer las políticas de seguridad de la información y las herramientas, controles y procesos que deben aplicarse. Además es recomendable elegir un socio estratégico que las apoye para implementar este plan y les permita concentrarse en su negocio.

En conclusión, tu empresa debe mejorar todos sus sistemas y dispositivos para garantizar que su estructura se vuelva cada vez más impenetrable. En este punto, invertir en ciberseguridad nunca será un gasto, es siempre una ventaja competitiva y una estrategia de supervivencia para cualquier empresa.

Si todavía no cuentas con las medidas apropiadas para garantizar la seguridad informática de tu empresa, contáctanos para asesorarte.

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8 tipos de ataque cibernético

Posted on febrero 15th, 2023

Con la transformación digital, los diferentes tipos de ataque cibernético se cometen con más frecuencia y se propagan más rápido. Sin excepción, personas, empresas y gobiernos están expuestos a posibles ciberataques que implican consecuencias muy graves: desde poner en riesgo la reputación hasta afectar las operaciones, activos, finanzas, relaciones e información, entre otras. 

Hay dos formas principales de ataque cibernético: los ciberdelincuentes identifican una vulnerabilidad en la red o en los dispositivos y la explotan; otros recurren a técnicas de ingeniería social como las utilizadas en el phishing para engañar a los usuarios y consiguen que estos revelen información confidencial que les permite entrar en la red para lanzar diferentes ciberataques.

Tipos de ataque cibernético más comunes

1. Phishing 

Es una técnica para engañar a las personas a través de mensajes fraudulentos para que revelen información confidencial o realicen acciones por voluntad propia. De este modo, se busca robar datos personales y credenciales, infiltrar malware o ransomware en los dispositivos para pedir rescate, suplantar la identidad de personas y organizaciones, entre otros. 

Existen diferentes tipos de phishing:

  • Phishing por correo electrónico. Por medio de mensajes enviados por correo electrónico, se suplanta la identidad de una empresa, persona o institución para conseguir información personal o corporativa.
  • Spear phishing. Utiliza información personalizada en el mensaje con un contenido de interés para el destinatario.
  • Smishing. Mensajes de texto que llegan a un teléfono móvil en el que se informa una situación específica que requiere que el destinatario haga clic en un enlace a través del cual se roban sus datos.
  • Vishing. Mediante una llamada se suplanta la identidad de una persona o institución para realizar una estafa. 
  • Whaling phishing. Implica un mensaje dirigido a personas específicas dentro de una organización donde el atacante finge ser el CEO u otro ejecutivo de alto nivel de una empresa.
  • Pharming. Es un sitio web fraudulento que tiene por objetivo dirigir el tráfico de los visitantes a un portal idéntico al original para capturar la información que los usuarios introducen en éste sin saber que no es el portal original.

2. Malware  

Malware es la abreviatura en inglés para malicious software (software malicioso). Es cualquier programa diseñado para realizar acciones no deseadas en cualquier dispositivo. Incluye spyware, ransomware, virus y gusanos, entre muchos otros. 

El malware infringe las redes mediante una vulnerabilidad, usualmente cuando un usuario hace clic en un enlace peligroso o en un archivo adjunto de correo electrónico que, luego, instala un software riesgoso. Una vez dentro del sistema, el malware actúa para:

  • Bloquear el acceso a los componentes clave de la red (ransomware).
  • Instalar malware o software dañino adicional.
  • Obtener información mediante la transmisión de datos del disco duro (spyware).
  • Alterar ciertos componentes y hacer que el equipo sea inoperable.

Existe una gran cantidad de tipos de software malicioso, a continuación presentaremos los más conocidos: 

  • Virus. Afortunadamente, la mayoría de los programas de malware no son virus. Un virus informático modifica otros archivos host (anfitriones) legítimos (o apunta a ellos) de tal manera que cuando se ejecuta el archivo host en el sistemas de una víctima, el virus también se ejecuta. 
  • Troyano. Los troyanos son archivos que se hacen pasar por programas legítimos que sin embargo, contienen instrucciones maliciosas. La mayoría de los troyanos llegan por correo electrónico o se propagan desde sitios web infectados que visitan los usuarios. Sólo funcionan cuando la víctima lo ejecuta.
  • Gusano (worm). Su rasgo distintivo es que se auto-replica, es decir, tiene capacidad para propagarse sin la acción del usuario final, aprovecha otros archivos y programas para hacer el trabajo sucio. Por consiguiente, un gusano eficaz puede ser devastador. 
  • Spyware. Generalmente el software espía es utilizado por personas que desean controlar las actividades informáticas de sus seres queridos. Por supuesto, en los ataques dirigidos, los delincuentes pueden utilizar software espía para registrar las pulsaciones de teclas de las víctimas y obtener acceso a contraseñas o propiedad intelectual. 

La presencia de un programa de spyware debe servir como una advertencia de que el dispositivo o el usuario tiene algún tipo de debilidad que necesita ser corregida.  

  • Adware. El adware expone a los usuarios a publicidad no deseada y potencialmente maliciosa. Es muy probable que estos anuncios terminen infectando el dispositivo de un usuario. Existen programas publicitarios que redirigen a un usuario, en las búsquedas de internet, a sitios web similares que tienen promociones de otros productos. Eliminar el adware es fácil. Solo hay que encontrar el ejecutable malicioso y eliminarlo. 
  • File-less (sin archivo). En la actualidad comprende más del 50 % de todo el malware y sigue creciendo. Es malware que no utiliza archivos ni el sistema de archivos directamente. En su lugar, explotan y se propagan en la memoria únicamente o utilizando otros objetos del sistema operativo que no son archivos, como claves de registro, API o tareas programadas. 
  • Stalkerware. El stalkerware se ejecuta silenciosamente y le da al atacante control total sobre un dispositivo. Se puede instalar cuando alguien tiene acceso físico a un dispositivo e instala una aplicación de stalkerware o también, la víctima puede ser engañada para descargar la aplicación. 
  • Híbrido. Hoy en día, la mayor parte del malware es una combinación de programas maliciosos tradicionales, que a menudo incluyen partes de troyanos y gusanos y en ocasiones, un virus. Por lo general, el programa de malware le aparece al usuario final como un troyano, pero una vez ejecutado, ataca a otras víctimas en la red como un gusano. 

Muchos de los programas de malware actuales se consideran rootkits o programas sigilosos. Esencialmente, los programas de malware intentan modificar el sistema operativo subyacente para tomar el control total y esconderse de los programas antimalware. 

Los bots son esencialmente combinaciones de troyanos y gusanos que intentan hacer que los clientes individuales explotados formen parte de una red maliciosa más grande. Los botmasters tienen uno o más servidores de “comando y control“ con el que los bots se conectan para recibir instrucciones actualizadas. Las redes de bots varían en tamaño desde unos pocos miles de computadoras comprometidas hasta redes enormes con cientos de miles de sistemas bajo el control de un único maestro de redes de bots. Estas botnets a menudo se alquilan a otros delincuentes que luego las utilizan para sus propios fines.

3. Ransomware

Esta forma de ataque cibernético implica el secuestro de datos y el bloqueo del dispositivo electrónico. Mediante un software se encripta la información para que el dueño no pueda acceder a esta, exigiendo un rescate monetario, para poder acceder nuevamente. Este tipo de malware se distribuye en sitios web fraudulentos, enlaces o archivos adjuntos enviados mediante un phishing.

Un ransomware puede adoptar múltiples formas para infiltrarse. La más común es por mensajes de correo electrónico, donde mediante técnicas de phishing se busca manipular a las personas para que hagan clic en un enlace o descarguen un archivo adjunto. Al realizar esta acción, los ciberdelincuentes de forma remota intervienen para evitar el acceso a los archivos o dispositivos, pidiendo un rescate a cambio de la contraseña que permitiría recuperar los datos. En ese momento, aparece un mensaje en la pantalla que solicita un pago que generalmente es en criptomonedas, lo que hace más complejo el rastreo.

Mediante el acceso al dispositivo de una sola persona, son capaces de encriptar, cifrar o bloquear los datos de los servidores o de la red de una empresa, impidiendo el acceso a todos los usuarios.

Aunque hay más de 50 familias de este tipo de malware en circulación,  las más comunes son:

  • LockScreen. Se impide el acceso al sistema de un dispositivo a través del bloqueo de pantalla en vez de afectar directamente los archivos. Así, aparece un mensaje que puede incluir un temporizador con una cuenta regresiva o una demanda de rescate en aumento.
  • Crypto Ransomware. También se le conoce como filecoder y su objetivo es cifrar los archivos de un equipo. Es uno de los más peligrosos, dado que es casi imposible recuperar la información.

En Latinoamérica representan casi el 20 % de los incidentes de seguridad relacionados a una infección por malware con un promedio de 7.000 ataques por día; siendo las empresas, entidades gubernamentales y sectores industriales los principales objetivos de ataque cibernético, ya que es más probable que paguen para que no se vea afectada la continuidad de sus operaciones.

4. Inyección de SQL

Una inyección de lenguaje de consulta estructurado (SQL) ocurre cuando un atacante inserta un código malicioso en un servidor que usa el SQL y afecta al servidor para que revele información que normalmente no revelaría. El atacante puede efectuar la inyección de SQL simplemente enviando un código malicioso a un cuadro de búsqueda de un sitio web vulnerable. Se utiliza para robar bases de datos, manipular y destruir información.

5. Ataque de intermediario

Un ataque de intermediario (MitM) ocurre cuando el ataque cibernético se inserta en transacciones entre dos partes. Una vez que los atacantes interrumpen el tráfico, pueden filtrar y robar datos. Hay dos puntos en común en las entradas de ataques de MitM:

  • En Wi-Fi público inseguro, los atacantes pueden insertarse entre el dispositivo del visitante y la red. Sin saberlo, el visitante pasa toda la información al atacante.
  • Una vez que el malware vulnera un dispositivo, el atacante puede instalar software para procesar toda la información de la víctima.

6. Ataque de denegación de servicio

Un ataque de denegación de servicio satura los sistemas, los servidores o las redes con tráfico para agotar los recursos y el ancho de banda. Como resultado, el sistema no puede completar las solicitudes legítimas. Los atacantes además pueden usar múltiples dispositivos comprometidos para lanzar un ataque. Esto se conoce como ataque por denegación de servicio distribuido (DDoS).

7. Ataques de día cero

Un ataque de día cero puede impactar después del anuncio de una vulnerabilidad en la red, pero antes de que se implemente un parche o solución. Los atacantes apuntan a la vulnerabilidad divulgada durante esta ventana de tiempo. La detección de amenazas a la vulnerabilidad de día cero requiere de atención constante.

8. Tunelización de DNS

La tunelización de DNS usa el protocolo DNS para comunicar tráfico que no pertenece al DNS por el puerto 53. Envía HTTP y otro tráfico del protocolo por el DNS. Hay varias razones legítimas para usar la tunelización de DNS. Sin embargo, también existen motivos maliciosos para usar los servicios de VPN de tunelización de DNS. Pueden usarse para encubrir tráfico saliente del DNS y ocultar datos que típicamente se comparten mediante una conexión a Internet. Para el uso malicioso, se manipulan las solicitudes del DNS a fin de exfiltrar los datos de un sistema comprometido a la infraestructura del atacante. También puede usarse para las retrollamadas de comando y control de la infraestructura del atacante al sistema comprometido.

Contar con una política sólida de seguridad informática y crear una cultura de ciberseguridad es el camino adecuado para proteger tu organización de los diferentes tipos de ataque cibernético y sus graves consecuencias.

La seguridad informática de tu empresa es una prioridad inaplazable. Si todavía no tienes una estrategia de ciberseguridad, estás corriendo un riesgo muy alto.

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https://www.atlas.com.co

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Fuentes: 

https://www.mnemo.com

https://www.cisco.com/c/es_mx/products/security/common-cyberattacks.html

Factores de riesgo en la cadena logística de vacunación 

Posted on febrero 15th, 2023

Es evidente la importancia que tiene la vacunación para garantizar la salud de la población mundial. No obstante, las vacunas por ser sustancias biológicas, altamente sensibles, requieren de planes logísticos precisos para su adecuada conservación, oportuna distribución, seguridad y efectividad.

De ahí que, en la prestación de servicios de inmunización, las operaciones de cadena de frío, suministro y gestión de las vacunas son claves para obtener una mayor protección de la población contra enfermedades prevenibles por vacunación.

En una evaluación realizada por el equipo de expertos del Grupo Atlas de Seguridad Integral al proceso de vacunación contra el COVID 19, se consideraron algunos factores de riesgo que impactarían significativamente su cadena logística.

En general, esos mismos factores de riesgo podrían identificarse en las diferentes campañas de vacunación para prevenir la hepatitis, el tétano, la difteria, el sarampión, la influenza y la rubéola y otras enfermedades.

A continuación presentamos algunos de estos riesgos:

Piratería terrestre. Alta probabilidad de acciones de piratería por parte de grupos ilegales para apropiarse de las vacunas, afectando su distribución y retrasando el plan nacional de vacunación.

Tráfico de vacunas. Dada la necesidad de vacunación masiva, existe una alta probabilidad de tráfico de vacunas.

Fallas en la cadena de frío. No contar con los planes adecuados para garantizar la conservación de las vacunas en las condiciones de temperatura exigidas por los laboratorios implicaría un riesgo muy alto

Capacidad instalada para el proceso de vacunación. La falta de identificación de las necesidades de espacios, personal e insumos podría generar un impacto negativo en la cobertura y la pérdida de oportunidad.

Cobertura geográfica para el proceso de vacunación. Alta probabilidad de no alcanzar el cubrimiento poblacional que se requiere, debido a las condiciones topográficas y a una infraestructura vial deficiente.

Pérdida de vacunas en proceso de devolución. Las pérdidas por hurto, falsificación y adulteración de la información serían muy probables debido a la falta de un plan de transferencia de responsabilidad en la administración de los inventarios, el control en la devolución de las vacunas y también a las deficiencias en el proceso de información y bases de datos.

Falta de entrega de las vacunas. Situaciones externas a los procesos de los laboratorios e importadores podrían alterar el cronograma de vacunación.

Pérdida de información de las bases de datos. No tener un nivel adecuado de identificación de activos de información ni de sus riesgos, representaría una probabilidad de pérdida de información.

Secuestro de bases de datos (ransomware). La identificación y protección de activos de información deficientes y la falta de una cultura de seguridad pondrían en riesgo las bases de datos.

Fuga de información sensible. La deficiente identificación y protección de activos de información, así como la falta de una cultura de seguridad favorecerían la pérdida de información sensible.

Pérdida de vacunas por hackeo de congeladores. El suministro y control de las vacunas se afectaría por la falta de configuración, aseguramiento, control y monitoreo de los congeladores conectados a la infraestructura de comunicaciones.

Vulnerabilidad en bases de datos. Por otro lado, la vulnerabilidad de los datos de los pacientes posibilitaría el uso de estos para extorsiones, generando desconfianza de los usuarios hacia las entidades de salud, que podían ser sancionadas por violar la Ley 1581 de Protección de Datos.

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Conoce los factores de riesgo que pueden afectar la continuidad de tu negocio

Posted on noviembre 23rd, 2022

La continuidad del negocio está vinculada directamente con los riesgos a los que está expuesta una empresa, así como a las consecuencias que provocan esos riesgos en la operación del negocio.

Con el fin de prevenir que la continuidad de una empresa se vea afectada por un evento disruptivo, es fundamental proteger los principales procesos del negocio, por medio de planes y estrategias establecidos anticipadamente que permitan su recuperación en un plazo de tiempo adecuado.

De ahí que, el Plan de Continuidad de Negocio es la preparación y el conjunto de estrategias que tiene una empresa para seguir realizando sus funciones esenciales tras una situación crítica que haya interrumpido sus procesos normales.

La continuidad de negocio busca que la empresa sea consciente de los riesgos que la amenazan, los evalúe, analice y valore el impacto de esos riesgos en sus actividades.

Casi todas las áreas de las empresas son susceptibles de sufrir eventos disruptivos que pueden afectar su correcto funcionamiento. No obstante, varios factores ponen en riesgo la continuidad de todo el negocio:

Las nuevas tecnologías y los sistemas de telecomunicaciones. Actualmente las interrupciones no planificadas en los servicios y herramientas tecnológicas ponen en alto riesgo la continuidad y el funcionamiento adecuado de cualquier empresa.

Ciberriesgos y ciberataques. La tecnología es una de las infraestructuras más vulnerables a los ataques, por lo cual es necesario protegerla permanentemente. 

Brechas de datos. Las filtraciones de datos afectan frecuentemente a las empresas y su reputación.

Incidentes de seguridad offline y online. La falta de un control robusto para acceder a los sistemas informáticos y la vulnerabilidad de las redes pueden poner en riesgo la continuidad del negocio.

Malas condiciones climatológicas. Cada vez son más frecuentes y destructivos los fenómenos naturales de origen climático como huracanes, lluvias y tormentas, que pueden causar desde daños graves a la infraestructura hasta la desaparición de la empresa. Por consiguiente es importante tener información estadística y mapas de riesgo para evaluar estos riesgos e incluirlos en los planes de continuidad.

Fenómenos geológicos. Sismos, erupciones volcánicas y tsunamis también pueden ser causantes de las interrupciones de la operación del negocio. Igualmente se deben evaluar en el plan de continuidad. 

Interrupción del suministro servicios básicos. La electricidad, el agua, el gas, la gasolina, las comunicaciones, la infraestructura y los medios de transporte son fundamentales para el funcionamiento de la empresa, pero como usualmente son suministrados por el estado, las empresas no tienen control sobre estos. 

Incendios, radiación, explosiones y fugas de sustancias químicas. La destrucción causada en los bienes de la empresa por este tipo de eventos puede tener como consecuencia la desaparición de esta.

Epidemias, contaminación y plagas. Estos factores de origen sanitario también causan graves perjuicios que pueden generar desde la interrupción de las actividades hasta el cierre de la empresa.

Actos de terrorismo. Pueden interrumpir las actividades de la empresa y su recuperación será muy difícil de lograr. 

Falta de formación y concienciación de los trabajadores y/o directivos. La falta de conocimiento produce errores que pueden dañar los procesos de la empresa afectando seriamente su continuidad.

Nuevas leyes o regulaciones. El desconocimiento y los problemas de adaptación a las nuevas regulaciones y normas también pueden afectar la continuidad del negocio.

Para enfrentar estos factores de riesgo y otros que se pueden presentar inesperadamente, la empresa, primero, debe identificarlos para conocer cuáles de estos riesgos constituyen una amenaza seria. 

Seguido a esto, es necesario analizar de cuáles riesgos se deben tomar medidas prioritarias para prevenir en lo posible mayores daños y estimar en qué medida los recursos esenciales se pueden afectar y cuanto tiempo tardarían en recuperarse.

El siguiente paso es evaluar el nivel de impacto y las probabilidades de que suceda cada riesgo, calificando cada uno como alto, medio o bajo.

Después de esta evaluación se debe dar prioridad a cada riesgo.

Todo lo anterior enmarcado en un Plan de Continuidad de Negocio (PCN) que reúna todos los procedimientos destinados a anticipar un evento disruptivo y a prever diferentes escenarios, cuyo objetivo sea reanudar las actividades de la empresa después de una crisis para limitar las pérdidas.

Si tu empresa todavía no tiene un Plan de Continuidad de Negocio, te invitamos a contactarnos.
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En Grupo Atlas somos expertos en diseñar, implementar y mantener Planes de Continuidad de Negocio de acuerdo a las necesidades de cada organización.  

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Tener un Plan de Continuidad de Negocio es una estrategia imprescindible para tu empresa

Posted on noviembre 23rd, 2022

No existe una sola empresa en el mundo que esté cien por ciento segura y sin riesgos. 

Hoy, después de la crisis mundial generada por la pandemia del COVID 19 y el aumento de los fenómenos de origen climático, las empresas tienen la necesidad imperante de estar preparadas para prevenir, protegerse y reaccionar ante todo tipo de amenazas que puedan afectar directamente a sus negocios.

Por consiguiente, todas las empresas deberían tener un Plan de Continuidad de Negocio actualizado y completo, que evalúe adecuadamente los riesgos que las hace vulnerables a interrupciones en sus procesos o servicios, así como una estrategia clara y proactiva para una recuperación rápida.

Establecer un Plan de Continuidad de Negocio eficaz es una estrategia imprescindible, que no solo aplica a grandes organizaciones, sino a cualquier empresa, independientemente de su tamaño o el sector al que pertenezca. 

Cuanto antes sea capaz una organización de proveer la mayoría de sus servicios y/o productos a sus clientes, después de un evento disruptivo, menos posibilidades habrá de que sus ingresos o reputación se afecten.  

Es importante destacar que, si bien, el Plan de Continuidad de Negocio es fundamental en períodos de crisis, también es una ventaja competitiva en los tiempos de normalidad, dado que puede generar mayor confianza y seguridad en los clientes, proveedores, trabajadores e inversionistas.

Así mismo, un Plan de Continuidad de Negocio no solo es necesario para hacer frente a incidentes, también es indispensable por otras razones:

  • Demandas más exigentes tanto de clientes como de otros grupos de interés. 
  • La creciente competitividad entre las empresas. 
  • Normas regulatorias cada vez más restrictivas.
  • Mayor dependencia de terceros en una cadena de suministros cada vez más global.
  • Aumento de amenazas como interrupciones de la cadena de proveedores, fallas en los suministros o desastres naturales.

No tener un Plan de Continuidad de Negocio puede tener graves consecuencias para tu empresa como pérdidas económicas, baja participación en el mercado, pérdidas de clientes y por ende, un impacto reputacional negativo. 

Por el contrario, un Plan de Continuidad de Negocio sólido con una adecuada gestión, que asegure una recuperación pronta y efectiva, permite ahorrar dinero y tiempo y mejorar la reputación de tu empresa. 

Además, aporta una serie de ventajas fundamentales:

  • Conocimiento profundo de la empresa: identificación de los factores de riesgo.
  • Agilidad y rapidez para tomar decisiones oportunas en cada situación. 
  • Clasificación de los activos para priorizar su protección, el restablecimiento de las operaciones y la recuperación.
  • Permite localizar puntos vulnerables de la infraestructura y aplicar medidas correctoras. 
  • Continuidad de los procesos empresariales. 
  • Disminución de pérdidas para el negocio en caso de desastre o contingencia.
  • Ventaja frente a la competencia, por una mayor resiliencia en momentos de crisis y recuperación más rápida. 
  • Gestionar la interrupción de las actividades de manera eficaz sin afectar la imagen. 
  • Adquirir una mayor flexibilidad ante la interrupción de las actividades.
  • Disponer de una metodología estructurada para reanudar las actividades.

Por tanto, todas las empresas deben contar con una estrategia de continuidad de negocio, que incluya los siguientes aspectos:

Tu Plan de Continuidad de Negocio debe ser una herramienta, tanto de análisis como de toma de decisiones, que garantice la continuidad de la operación de tu empresa ante cualquier situación adversa.

Cada empresa debe tener su propio PCN. En Grupo Atlas somos expertos en crear, implementar y mantener Planes de Continuidad de Negocio de acuerdo a las necesidades de cada empresa.  

Si necesitas crear o implementar tu Plan de Continuidad, no dudes en consultarnos. Haz clic aquí.

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Conoce los riesgos de la transformación digital y cómo prevenirlos

Posted on septiembre 30th, 2022

Conoce 8 tipos de ataques cibernéticos descargando nuestro eBook aquí

Implicaciones de la transformación digital en las organizaciones

Cada vez más empresas inician su camino hacia la transformación digital con el propósito de digitalizar sus procesos y servicios, ser más ágiles y operar de manera más eficiente.

La transformación digital está marcando el presente y el futuro de las organizaciones y de la sociedad, pero implica nuevos riesgos y amenazas.

Interrupción de las actividades, pérdidas económicas, robo de información confidencial, daños a la infraestructura, disminución de la calidad de sus productos y servicios y pérdida de reputación, son algunas de las graves consecuencias que puede sufrir una organización que no tiene como prioridad la seguridad en su proceso de digitalización.

A medida que una organización adopta más innovaciones tecnológicas, aumenta la probabilidad de sufrir ciberataques que pueden afectar sus activos, rentabilidad, competitividad y reputación. El número y tipo de ciberataques se ha incrementado exponencialmente, siendo cada vez más sofisticados, agresivos y efectivos.

Ante esta situación de vulnerabilidad, la seguridad se convierte en un tema prioritario para todas las organizaciones.

Por lo tanto, es fundamental que las empresas comprendan la importancia de tener un plan de ciberseguridad integral que, tenga como principales objetivos: prevenir y reducir las amenazas y las vulnerabilidades, y garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información y de los activos digitales.

El plan de ciberseguridad debe estar alineado con los objetivos estratégicos de la empresa, tener un alcance definido e incorporar las obligaciones y buenas prácticas de seguridad que deberán cumplir los trabajadores de la organización, así como los terceros que colaboren con ésta.

6 pasos imprescindibles para desarrollar un plan sólido de ciberseguridad

Identificar cuáles son las áreas más vulnerables a los ciberataques y su nivel de riesgo para la continuidad de la operación de tu empresa.

Establecer el alcance del plan y determinar los activos y procesos críticos, para priorizar su protección. De esta manera los responsables de cada actividad tendrán claridad sobre las metas que deben alcanzar.

Establecer los objetivos para determinar los ámbitos a mejorar e identificar los aspectos en los que se deben focalizar los esfuerzos.

A partir de la información obtenida hasta este momento, definir las acciones, iniciativas y proyectos necesarios para alcanzar el nivel de seguridad que la organización requiere.

Una vez definidas las actividades, establecer cuáles se pueden lograr a corto plazo y cuáles a largo y la cantidad de recursos necesarios para cada una de ellas.

En el plan es necesario considerar todos los posibles incidentes que pueden ocurrir a pesar de la prevención. En ese sentido, es necesario definir los protocolos de reacción para enfrentarlos.

En esta etapa se presentan y describen los proyectos y las acciones planificadas.

Todas las actividades deben tener asignado un responsable a cargo y contar con los recursos disponibles.

Es importante crear un Comité de Gestión responsable de garantizar y facilitar la implementación de las iniciativas de ciberseguridad.

Realizar un seguimiento periódico al plan para comprobar que se han cumplido los objetivos que se definieron antes de la implementación.

La gestión del plan de ciberseguridad debe ser un proceso continuo, en permanente revisión y mejoramiento.

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¿Cuáles son los beneficios de tener un plan de ciberseguridad?

Implementar un plan de ciberseguridad es esencial para:

  • Conocer la situación actual de la empresa y el grado de riesgo al que está expuesta.
  • Tener claros los objetivos y las acciones.
  • Avanzar en la meta de lograr que la empresa sea cibersegura, lo que permitirá garantizar la continuidad del negocio.

La ciberseguridad es uno de los elementos clave para que el proceso de transformación digital de la empresa sea exitoso, por lo tanto, la implementación de un plan y las herramientas tecnológicas adecuadas, generarán un ambiente de seguridad.

Esperamos que esta información te haya sido útil, pues nuestro propósito es darte herramientas que te permitan reducir los riesgos de ciberseguridad y garantizar la continuidad de tu negocio.

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Cinco tendencias en innovación tecnológica que transformarán los procesos en las organizaciones

Posted on septiembre 28th, 2022

En el mundo hiperconectado de hoy, la innovación tecnológica tiene el potencial de revolucionar y reinventar la forma en que operan las organizaciones y transforma sus procesos.

La transformación digital es una realidad y las empresas no pueden ignorar los cambios que esta genera. Es esencial que estén preparadas adecuadamente para adaptarse, enfrentar los nuevos retos y no perder los niveles de competitividad que les permitirá seguir operando y creciendo.

Por otro lado, la digitalización en las organizaciones es fundamental porque mejora los procesos, optimiza el uso de los recursos y ayuda a desarrollar los planes que les darán las ventajas competitivas para destacarse en el mercado.

Todas las empresas deberían invertir en innovación tecnológica y aprovechar sus múltiples beneficios:

  • Aumenta la competitividad.
  • Optimiza la calidad de los productos y la prestación de los servicios.
  • Mejora la satisfacción de los clientes.
  • Incrementa la productividad y la rentabilidad.
  • Mejora los tiempos en la toma de decisiones.
  • Optimiza la comunicación.
  • Aumenta la seguridad.
  • Mejora la calidad de los datos.

5 tendencias de innovación tecnológica

En este escenario la Inteligencia artificial (IA), el internet de las cosas (IoT), la automatización robótica de procesos (RPA), 5G y la ciberseguridad son cinco de las aplicaciones de innovación tecnológica que las organizaciones de diferentes sectores están implementando y que presentamos a continuación.

Inteligencia Artificial (IA)

La Inteligencia artificial (IA) se refiere a sistemas o máquinas que imitan la inteligencia humana para realizar tareas repetitivamente y optimizarlas a partir de la información que recopilan.

La tecnología de IA aplicada en la automatización de procesos que antes eran realizados con recurso humano, ha ayudado a las empresas a mejorar su productividad, reducir costos, alcanzar la rentabilidad en menos tiempo y mejorar las relaciones con clientes y proveedores, convirtiéndose en empresas competitivas.

Un ejemplo es la aplicación de IA en la gestión de las ventas. Las soluciones centradas en los datos y la inteligencia ayudan a los equipos de ventas a optimizar los resultados siempre que haya alineación con la estrategia de la empresa.

Reducción del riesgo, tiempos más cortos en el cierre de los acuerdos, mejora de las tasas de conversión, aumento del rendimiento de las ventas a largo plazo, mejores interacciones con cada cliente, y optimización del proceso de venta, son algunas de las ventajas que la fuerza de ventas obtiene cuando aplica la inteligencia artificial en su gestión.

Internet de las cosas (IoT)

El internet de las cosas (IoT) es una de las tecnologías más importantes de este siglo, hace posible la comunicación entre personas, procesos y objetos.

El internet de las cosas (IoT) describe la red de objetos físicos (cosas), que están integrados con sensores, software y otras tecnologías con el fin de conectar e intercambiar datos con otros dispositivos y sistemas a través de internet o redes privadas.

Estos dispositivos van desde objetos domésticos comunes hasta herramientas industriales sofisticadas. Más de 7 mil millones de dispositivos IoT están conectados en la actualidad, los expertos esperan que este número aumente a 22 mil millones para 2025.

La capacidad del IoT para proporcionar información de sensores y permitir la comunicación de dispositivo a dispositivo está impulsando múltiples aplicaciones.

Algunos ejemplos de aplicación del IoT:

  • Supervisión de las máquinas y de la calidad del producto. Las máquinas se pueden supervisar continuamente para asegurar su funcionamiento. Así mismo, los productos también se pueden monitorear en tiempo real para identificar y corregir los defectos de calidad.
  • Mejora el seguimiento de los activos físicos. El seguimiento permite a las empresas determinar rápidamente la ubicación de sus activos y asegurarse de que sus activos de alto valor estén protegidos contra robos.
  • Impulsa la eficiencia en los procesos existentes. Un ejemplo de esto es el uso del IoT para monitorear flotas de vehículos en tiempo real y aumentar su eficiencia y seguridad.

Varios sectores de la economía como los fabricantes, la industria automotriz, los sistemas de transporte y logística, las empresas de comercio minorista, así como las empresas del sector salud, de servicios de seguridad y las instituciones públicas, se benefician significativamente del uso de aplicaciones basadas en el IoT.

Ventajas que ofrece el IoT:

Obtención de conocimiento a partir de datos de IoT para administrar mejor el negocio.

Aumento de la productividad y la eficiencia en las operaciones comerciales.

Creación de nuevos modelos de negocio y fuentes de ingresos.

Mejora la experiencia del usuario.

Conecta el mundo empresarial físico con el mundo digital para generar valor rápidamente.

Automatización robótica de procesos (RPA)

La RPA (automatización robótica de procesos), es un método para automatizar las tareas específicas de una empresa, utilizando la IA y la robótica.

Actúa sobre procesos repetitivos, liberando al trabajador para que pueda concentrarse en trabajos que demandan capacidad cognitiva y creativa.

La aplicación de este método hace que las tareas se realicen con más precisión, en menos tiempo, sin errores humanos y en consecuencia se genere más eficiencia, mejor desempeño, más rentabilidad y mayor competitividad.

Tecnología móvil 5G

A medida que aumenta el uso de dispositivos conectados, el rendimiento de la tecnología 4G se reduce, afectando a los usuarios y las organizaciones.

Las empresas que dependen de los datos móviles como los bancos, las instituciones de salud y los servicios públicos, experimentan cada vez más, retrasos y fallas durante el envío y la recepción de la información.

Sin duda, los consumidores y las empresas necesitan una mayor velocidad y más seguridad. La tecnología 5G (quinta generación de la comunicación móvil) brinda redes inalámbricas más rápidas, inteligentes y estables, lo cual permite prestar y recibir más y mejores servicios, a mayores velocidades de transmisión, con más cobertura y una mejor experiencia para el usuario.

En Colombia, con la autorización del Gobierno, los operadores móviles están desarrollando pilotos para evaluar los casos de uso de esta innovación tecnológica.

Ciberseguridad

La ciberseguridad es el conjunto de procedimientos y herramientas que se implementan para proteger de los ciberataques a la infraestructura (computadoras, servidores, dispositivos móviles, software, hardware, redes) y la información que se genera y almacena en las empresas.

Paradójicamente, la digitalización de los procesos en las organizaciones ha propiciado una mayor vulnerabilidad especialmente para la información, uno de los activos más importantes de las empresas. La información tiene un valor muy alto en la toma de decisiones y en la definición de nuevas estrategias de negocio. Dado su valor, el robo de información es cada vez más frecuente y es considerado como un delito grave.

En los últimos años los delitos cibernéticos han crecido exponencialmente y cada vez son más complejos.

Por lo tanto, es necesario que las personas, los procesos y la tecnología se complementen para contrarrestar las amenazas internas y externas y lograr mejores resultados contra los ciberataques.

Los empleados deben conocer y cumplir con los principios básicos de seguridad: elegir contraseñas seguras, ser cuidadosos con los archivos adjuntos en los correos electrónicos y hacer copias de seguridad de datos.

Las organizaciones deben tener una buena estructura tecnológica para gestionar la ciberseguridad y proteger sus equipos, dispositivos inteligentes y redes.

Indudablemente, las empresas de hoy deben dar el salto hacia la implementación de innovaciones tecnológicas como la inteligencia artificial (IA) y el internet de las cosas (IoT) para facilitar la eficiencia, flexibilidad y agilidad de los procesos; la automatización robótica de procesos (RPA) para ahorrar tiempo y esfuerzos reduciendo costos; la ciberseguridad, clave para que el proceso de transformación digital sea exitoso; entre muchas otras tecnologías.

La integración de las nuevas tecnologías es una decisión estratégica que necesita la participación de todas las áreas de una organización. Una implementación exitosa impulsará la visión de la organización y potenciará sus ventajas competitivas.

Apostarle a la innovación tecnológica es imprescindible para cualquier empresa, organización o institución que quiera adaptarse y sobrevivir a los cambios del mercado.

Esperamos que este contenido haya sido de tu interés. Si deseas más información, te invitamos a descargar este eBook: 5 pasos clave para iniciar la transformación digital de tu empresa que será una guía para empezar tu proceso. Descárgalo aquí.