Elecciones en Colombia 2026

Posted on mayo 13th, 2026

Nueva jornada electoral

Las elecciones en Colombia 2026 se desarrollarán en un entorno complejo, marcado por tensiones políticas, desafíos de seguridad y un ecosistema digital cada vez más influyente.

El país se prepara para una nueva jornada electoral el próximo 31 de mayo, en medio de un panorama donde empresas, instituciones y ciudadanos deberán enfrentar riesgos físicos y digitales que podrían impactar la estabilidad y la operación de distintos sectores.

Un clima político marcado por la polarización

El escenario electoral actual refleja una alta fragmentación política y una marcada polarización ideológica. 

De acuerdo con el Barómetro de las Américas, en los últimos años ha aumentado la percepción de polarización en Colombia, lo que tiende a intensificar las tensiones durante los procesos electorales (LAPOP, 2023).

A esto se suma el papel de las redes sociales como amplificadoras del discurso político. Las plataformas digitales se han consolidado como canales clave de campaña, pero también como espacios donde proliferan narrativas engañosas y contenidos desinformativos.

Riesgos de seguridad en el territorio

El orden público continúa siendo uno de los principales factores de preocupación. La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre la persistencia de riesgos electorales en múltiples regiones, especialmente en zonas con presencia de grupos armados ilegales (Defensoría del Pueblo, 2023).

En procesos electorales anteriores, entidades como la Misión de Observación Electoral (MOE) identificaron municipios con niveles de riesgo alto y extremo debido a factores como violencia política, fraude electoral y restricciones a la participación (MOE, 2023).

Estos riesgos podrían manifestarse nuevamente a través de:

  • Alteraciones del orden público
  • Restricciones a la movilidad
  • Amenazas a votantes y candidatos

La amenaza digital: desinformación y ciberataques

El entorno digital se ha consolidado como uno de los principales frentes de riesgo en contextos electorales. Según el Foro Económico Mundial, la desinformación figura entre los riesgos globales más críticos en este tipo de escenarios (World Economic Forum, 2024).

En América Latina, reportes de ciberseguridad evidencian un incremento de ataques durante coyunturas políticas, incluyendo phishing, ataques DDoS y suplantación de identidad (Kaspersky, 2023).

Asimismo, la MOE ha alertado sobre el aumento de campañas de desinformación orientadas a influir en la opinión pública y generar desconfianza en el proceso electoral.

Impactos potenciales en el sector empresarial

Las empresas no son ajenas a este contexto. Según la ANDI, los escenarios de inestabilidad social y política pueden afectar directamente la operación empresarial, especialmente en sectores como logística, comercio y servicios.
Entre los principales impactos se destacan:

  • Incremento de amenazas cibernéticas
  • Interrupciones en la cadena de suministro
  • Afectaciones en la movilidad del talento humano
  • Riesgos reputacionales derivados de la desinformación

Ciudadanía en medio de la incertidumbre

Para los ciudadanos, el proceso electoral también implica riesgos asociados a la movilidad, la seguridad personal y la exposición a información falsa.

La Registraduría Nacional ha reiterado la importancia de acudir a las fuentes oficiales para consultar información electoral y evitar la propagación de contenidos engañosos.

El panorama electoral del 31 de mayo en Colombia se perfila como un evento de alta sensibilidad.

La convergencia de riesgos físicos, digitales y sociales exige una preparación estratégica por parte de empresas, instituciones y ciudadanía. En este contexto, la gestión adecuada de la información y la prevención serán determinantes para mitigar impactos y fortalecer la confianza en el proceso democrático.

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Fuentes: 

Defensoría del Pueblo. (2025). Alerta temprana N.º 013-2025: Riesgo electoral 2025–2026. https://www.defensoria.gov.co/documents/20123/3456921/AT+N%C2%B0+013-2025+Riesgo+Electoral+2025-2026.pdf

Defensoría del Pueblo. (2025, octubre). Defensoría del Pueblo presenta alerta temprana electoral 2025–2026 para fortalecer garantías democráticas. https://www.defensoria.gov.co/-/defensor%C3%ADa-del-pueblo-presenta-alerta-temprana-electoral-2025-2026-para-fortalecer-garant%C3%ADas-democr%C3%A1ticas

Misión de Observación Electoral (MOE). (2026). Mapas y factores de riesgo electoral: Elecciones nacionales 2026. https://www.moe.org.co/mapas-y-factores-de-riesgo-electoral-elecciones-nacionales-2026/

Misión de Observación Electoral (MOE). (2026, febrero). En 170 municipios del país hay riesgo coincidente por factores indicativos de fraude y violencia para las elecciones de 2026. https://www.moe.org.co/en-170-municipios-del-pais-hay-riesgo-coincidente-por-factores-indicativos-de-fraude-y-violencia-para-las-elecciones-de-2026-moe/

Organización de los Estados Americanos (OEA). (2026). Informe de la Misión de Observación Electoral en Colombia: Elecciones legislativas 2026. https://www.oas.org/fpdb/press/Informe-MOE-OEA-Colombia—Elecciones-de-Congreso-2026.pdf

Registraduría Nacional del Estado Civil. (2025). Resolución 2580 de 2025: Calendario electoral para elecciones de Presidente y Vicepresidente 2026. https://www.registraduria.gov.co/IMG/pdf/20250305_resolucion-2580-del-05-03-2025_calendario-electoral_presidente-de-la-republica-2026.pdf

Registraduría Nacional del Estado Civil. (2026). Elección de presidente y vicepresidente 2026: Fechas importantes. https://wapp.registraduria.gov.co/electoral/2026/presidente-de-la-republica/fechas-importantes.html

EFE Verifica. (2026). Desinformación de cara a las elecciones de 2026 en Colombia.https://verifica.efe.com/desinformacion-elecciones-colombia-202

Panorama situación de seguridad en Colombia

Posted on abril 27th, 2026

Un punto de inflexión en la seguridad

Colombia enfrenta una nueva fase de deterioro en seguridad, caracterizada por el retorno de tácticas de alto impacto como los atentados terroristas.

Lo que antes parecía un fenómeno residual ha evolucionado hacia acciones coordinadas, simultáneas y con alto poder destructivo, afectando tanto infraestructura como población civil.

El atentado del 25 de abril de 2026 en Cajibío (Cauca), junto a los ocurridos en el municipio de Palmira y Santiago de Cali, marca un punto crítico en esta tendencia.

El suroccidente como epicentro del riesgo

El corredor Cauca – Valle del Cauca – Nariño se ha convertido en el principal foco de violencia en el país.

Esto responde a tres factores clave:

  • Control de rutas del narcotráfico hacia el Pacífico
  • Presencia histórica de grupos armados ilegales
  • Debilidad institucional en zonas rurales

En este contexto, la vía Panamericana se ha consolidado como un objetivo estratégico, tanto por su valor logístico como por su impacto simbólico.

La reconfiguración de una amenaza histórica

Los recientes ataques muestran una evolución táctica:

  • Uso de vehículos cargados con explosivos de alta potencia.
  • Activación en zonas de alto flujo vehicular.
  • Combinación con retenes ilegales y bloqueos.

El atentado de Cajibío dejó:

  • 20 personas muertas y 36 heridas
  • Daños masivos en múltiples vehículos
  • Un cráter que paralizó completamente la vía Panamericana

Además, en paralelo se registraron:

  • Más de 26 ataques en 48 horas en Cauca y Valle del Cauca

Esto confirma un cambio hacia operaciones coordinadas de carácter insurgente-criminal.

Cifras que evidencian el deterioro

Las cifras recientes muestran una tendencia clara:

  • Más de 80 ataques armados en Cauca y Valle durante el actual periodo gubernamental.
  • Al menos 26 ataques en un solo fin de semana en abril de 2026.
  • 47 masacres registradas en lo corrido de 2026 (Indepaz).
  • Eventos con explosivos han dejado decenas de muertos y heridos en múltiples incidentes recientes.

Adicionalmente, los ataques no son aislados:

  • En 2025 ya se registraban oleadas de atentados con carros bomba y explosivos en la región.
  • El patrón indica una continuidad y escalamiento, no hechos puntuales.

Factores estructurales detrás de la escalada

Disidencias de las FARC

Los principales responsables identificados son estructuras vinculadas a:

  • Estado Mayor Central (Iván Mordisco).
  • Columna Jaime Martínez.

Estos grupos han evolucionado hacia organizaciones híbridas (insurgencia + crimen organizado).

Economía ilegal

Los ataques están directamente relacionados con:

  • Narcotráfico.
  • Minería ilegal.
  • Extorsión.

El control territorial es clave para sostener estas economías.

Fragmentación del conflicto

Ya no existe un solo actor dominante.

Hoy el conflicto está compuesto por múltiples estructuras que:

  • Compiten entre sí.
  • Atacan infraestructura para generar control.
  • Buscan desestabilizar regiones completas.

Momento político

El contexto preelectoral incrementa el riesgo:

  • Los ataques buscan generar presión política.
  • También pueden afectar la legitimidad institucional.

Impacto en empresas, logística y ciudadanía

Empresas

  • Interrupción de cadenas logísticas (especialmente transporte terrestre).
  • Incremento de costos por seguridad.
  • Riesgo reputacional y operativo.

Logística

  • Bloqueos en corredores estratégicos.
  • Pérdidas económicas por retrasos.
  • Aumento en primas de seguros.

Ciudadanía

  • Mayor exposición en carreteras.
  • Afectación a movilidad intermunicipal.
  • Incremento en percepción de inseguridad.

Escenarios de riesgo a corto plazo

Escenario 1: Escalada controlada

Incremento de ataques focalizados en corredores estratégicos.

Escenario 2: Expansión territorial

Extensión de ataques a nuevas zonas urbanas intermedias.

Escenario 3: Alta intensidad

Coordinación de ataques simultáneos con mayor impacto civil.

Conclusiones estratégicas

El país no está ante un fenómeno aislado, sino ante una reconfiguración del conflicto armado.

Los carros bomba reflejan:

  • Mayor capacidad operativa de grupos ilegales
  • Intención de generar impacto mediático y psicológico
  • Debilidad en control territorial

La seguridad en Colombia hoy exige:

  • Enfoque preventivo.
  • Inteligencia territorial.
  • Adaptación constante a nuevas dinámicas de riesgo.

Fuentes

Associated Press. (2026, abril 25). Death toll from bus bombing in southwest Colombia rises to 20 during a wave of violence.

El País. (2026, abril 26). Ascienden a 20 los fallecidos por el atentado de la Vía Panamericana.

The Wall Street Journal. (2026). Colombia hit by deadliest wave of bombings for civilians in years.

Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA). (2026). Colombia: Informe de situación humanitaria (enero–febrero 2026).

ReliefWeb (OCHA). (2026). Colombia Situation Report 2026.

Fundación Ideas para la Paz (FIP). (2026). El deterioro de la seguridad marca el inicio de 2026.

EFE. (2026, enero 30). Los grupos armados ilegales crecen 23,5 % en Colombia y superan los 27.000 integrantes.

El Espectador. (2026). Grupos armados en Colombia suman 27.000 integrantes.

Infobae. (2026, abril 21). Masacres en Colombia aumentaron un 32% en 2026.

El Colombiano. (2026). Homicidio y extorsión disparados en 2026: mayor subida en 10 años.

Vigilancia inteligente: la nueva frontera entre seguridad y privacidad

Posted on diciembre 2nd, 2025

Vigilancia inteligente: la nueva frontera entre seguridad y privacidad

La videovigilancia algorítmica (VSA) representa el salto más importante de la seguridad electrónica en la última década. Combina cámaras inteligentes con algoritmos de inteligencia artificial capaces de analizar video en tiempo real y detectar comportamientos anómalos sin intervención humana.

A diferencia del CCTV tradicional, que se limita a registrar imágenes para revisión posterior, la VSA convierte la observación pasiva en análisis predictivo y respuesta inmediata. Este cambio de paradigma está redefiniendo la forma en que gobiernos y empresas gestionan la prevención del riesgo, transformando lo que conocemos en una herramienta proactiva de análisis.

Se estima además que el mercado global de IA en videovigilancia alcanzará unos USD 6 mil millones para finales de 2025 y podría duplicarse para 2030, lo que demuestra su rápida adopción mundial.

Caso de uso

A nivel internacional ya hay casos emblemáticos. Francia, por ejemplo, autorizó la VSA para la seguridad de los Juegos Olímpicos de París 2024, usando cámaras inteligentes que detectan en tiempo real situaciones anómalas como la presencia de armas, incendios, objetos abandonados o aglomeraciones inusuales.

Estas capacidades permiten una respuesta más rápida y eficaz de las autoridades, fortaleciendo la prevención de incidentes, anticipándose a los riesgos y acelerando la capacidad de respuesta.

Beneficios de la videovigilancia algorítmica (videovigilancia inteligente – IA)

  • Respuesta inmediata: detección en tiempo real de incidentes, permitiendo intervenciones más rápidas del personal de seguridad.
  • Prevención proactiva: monitoreo inteligente que disuade conductas de riesgo antes de escalar, gracias al aprendizaje y alertas tempranas.
  • Optimización de recursos: automatización de tareas rutinarias de vigilancia, liberando al personal para situaciones críticas.
  • Aplicación versátil: adaptable a entornos urbanos, industriales, de transporte, etc., aportando valor en diversos escenarios.

Riesgos y desafíos 

El avance tecnológico trae consigo nuevos desafíos. La privacidad es uno de ellos. La captura masiva de imágenes y datos biométricos exige un uso proporcional, transparente y conforme a la ley.

Asimismo, existen riesgos de sesgo algorítmico. Los algoritmos pueden reflejar sesgos presentes en los datos de entrenamiento, generando decisiones que no siempre son neutrales. Estos sistemas aprenden de información construida por personas, por lo que su desempeño siempre tendrá una connotación humana. Por ello, su desarrollo y aplicación deben sustentarse en criterios de transparencia, responsabilidad y supervisión ética.

Otro desafío crítico es la ciberseguridad: las cámaras conectadas son susceptibles a ataques informáticos, así que se requieren medidas de protección como el cifrado, autenticación robusta, actualizaciones para preservar la integridad del sistema.

Tendencias en Latinoamérica y Colombia

La región avanza hacia una seguridad más inteligente y conectada impulsada por la urbanización acelerada y la necesidad de entornos más seguros. 

La videovigilancia inteligente (basada en algoritmos) redefine la noción de vigilancia. Ya no se trata solo de mirar, sino de comprender lo que ocurre. Su potencial para prevenir delitos y optimizar recursos es indiscutible, pero su legitimidad dependerá de cómo los gobiernos y las empresas de seguridad, sean pioneras en soluciones de seguridad inteligente, logrando equilibrar innovación, ética y transparencia.

En Colombia, por ejemplo, el puerto de Cartagena integró IA en su videovigilancia perimetral, reduciendo un 30 % sus costos operativos de seguridad.

Asimismo, Bogotá probó 786 cámaras con reconocimiento facial en el transporte público, logrando identificar y capturar a varios prófugos con orden judicial en pocas semanas. No obstante, las autoridades locales están atentas a los excesos. 

En 2025, la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia ordenó retirar un sistema de acceso por reconocimiento facial en un conjunto residencial, por recolectar datos biométricos sin consentimiento válido.

Casos como este subrayan la necesidad de equilibrar la innovación con el respeto a las leyes y los derechos fundamentales. 

Solo bajo esas garantías la videovigilancia algorítmica podrá consolidarse como una aliada de la seguridad pública y privada.

Fuentes

Bourgery, F. (26 de marzo de 2024). Videovigilancia algorítmica en los JJ.OO. de París: ¿por qué es preocupante? RFI. https://www.latercera.com/mundo/noticia/videovigilancia-algoritmica-en-los-jjoo-de-paris-por-que-es-preocupante/ENZZZW4XOFGCZML2WDKTICDU44/

Fierro, C. (19 de octubre de 2023). Policía refuerza seguridad en TransMilenio con 786 cámaras biométricas. Alcaldía Mayor de Bogotá. https://bogota.gov.co/mi-ciudad/seguridad/policia-refuerza-seguridad-con-786-camaras-biometricas-en-transmilenio

García, D. (17 de marzo de 2025). De reactiva a predictiva: el futuro de la seguridad inteligente, según Axis. TECNOSeguro. https://www.tecnoseguro.com/analisis/cctv/axis-videovigilancia-IA-ciberseguridad

LATAM: Epicentro de la videovigilancia inteligente y la transformación digital. (27 de marzo de 2025). TECNOSeguro. https://www.tecnoseguro.com/analisis/cctv/videovigilancia-vivotek-ia-integracion

Mazo, D. (28 de agosto de 2025). Le ponen freno al reconocimiento facial en Bogotá, un conjunto residencial fue obligado a borrar datos de sus residentes. Infobae. https://www.infobae.com/colombia/2025/08/28/le-ponen-freno-al-reconocimiento-facial-en-bogota-un-conjunto-residencial-fue-obligado-a-borrar-datos-de-sus-residentes/
 (9 de febrero de 2024). La videovigilancia algorítmica (VSA).Vetsecurite. https://vetsecurite.com/es/blog/la-videovigilancia-algoritmica-vsa-n415

Energía en Colombia: transición renovable y retos 2030

Posted on octubre 30th, 2025

energía en Colombia

El sector energético de Colombia atraviesa un momento decisivo. Por un lado, ha logrado avances significativos en la diversificación de su matriz eléctrica; por otro, enfrenta señales de alerta por la estrechez entre oferta y demanda, lo que genera preocupación sobre la seguridad del suministro de energía en el corto plazo.

Directivos y expertos coinciden en que el país avanza en la incorporación de energías renovables, aunque aún debe superar retos técnicos, sociales y regulatorios para garantizar un sistema energético confiable y sostenible.

Una matriz energética en transformación

Históricamente, la matriz energética colombiana ha estado dominada por fuentes hidráulicas, lo cual ha permitido una generación eléctrica con bajas emisiones. De esta manera, en 2023, la capacidad instalada total rondaba los 20 GW, de los cuales 66 % provenía de centrales hidroeléctricas, mientras que las plantas termoeléctricas a gas y carbón aportaban cerca de 6 GW, cumpliendo una función de respaldo.

Sin embargo, en los últimos años, la energía solar y eólica han ganado protagonismo. Aunque en 2023 representaban solo el 5,8 % de la generación eléctrica, su crecimiento ha sido acelerado.

Como resultado de esta dinámica, en 2025 la capacidad solar instalada supera los 2 GW —alrededor del 10 % del consumo eléctrico al mediodía—, gracias a la expansión de granjas solares, proyectos eólicos y programas de autogeneración distribuida, como paneles solares en techos industriales o comunitarios.

En consecuencia, estas iniciativas no solo diversifican la matriz, sino que también fortalecen la seguridad energética y promueven la inclusión territorial. Un ejemplo concreto es la Misión Transmisión, una estrategia gubernamental que amplía la red eléctrica para integrar fuentes renovables y llevar energía a regiones históricamente rezagadas, como Chocó y Nariño.

Riesgos y señales de alerta

A pesar de los avances, organismos técnicos han advertido sobre una creciente vulnerabilidad del sistema energético.
Según la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), el país enfrenta un equilibrio frágil entre oferta y demanda, con posibilidad de déficits de energía y gas natural en el corto plazo. De mantenerse esta tendencia, podrían presentarse racionamientos regionales o nacionales, algo que no ocurre desde la crisis de 1992.

Fuente: Tomado de Diario  La República.

Los principales factores de riesgo identificados son:

  • Capacidad ajustada y retrasos en expansión: las reservas de generación firme son limitadas frente al aumento de la demanda. La entrada en operación de nuevos proyectos eléctricos y líneas de transmisión ha sufrido retrasos significativos.
  • Barreras ambientales y sociales: los procesos de licenciamiento y las consultas previas con comunidades han demorado proyectos clave, generando incertidumbre e incluso el retiro de inversión privada.
  • Incertidumbre en el suministro de gas: las reservas nacionales disminuyen y los nuevos hallazgos costa afuera no estarán disponibles antes de 2030. Además, las plantas de regasificación para importar gas avanzan lentamente, comprometiendo la cobertura futura para los sectores domiciliario e industrial.

Ante este panorama, ACIEM recomienda usar todas las fuentes energéticas disponibles de forma estratégica, combinando confiabilidad y sostenibilidad para evitar desabastecimientos.

Transición energética y visión hacia 2030

Colombia ha asumido metas ambiciosas en materia energética y climática. En este contexto, el Gobierno nacional impulsa una Transición Energética Justa, orientada a reducir en un 51 % las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 y alcanzar la carbono-neutralidad en 2050.

En cuanto al ámbito eléctrico, el objetivo es diversificar la matriz, reducir la dependencia de los combustibles fósiles e incrementar la participación de las energías renovables no convencionales (ERNC). De hecho, la meta oficial apunta a que cerca del 23 % de la capacidad eléctrica provenga de estas fuentes para 2030, en contraste con el menos del 6 % observado en 2023.

Sin embargo, según un análisis de Dapper, al ritmo actual Colombia tardaría 28 años en alcanzar esa meta, lo que evidencia la necesidad de acelerar la ejecución y destrabar proyectos pendientes.

A pesar de este panorama, las proyecciones del sector son optimistas: si se logran superar los cuellos de botella, la capacidad solar podría superar los 12 GW hacia 2029, junto con una fuerte expansión eólica, especialmente en La Guajira.

Actualmente, existen 166 proyectos solares y eólicos listos para construcción, pero permanecen detenidos por trámites y permisos administrativos. Su puesta en marcha significaría miles de megavatios adicionales para el sistema.

Política, innovación y talento: pilares del cambio

Para dinamizar la transición energética, el Gobierno y los reguladores han adoptado medidas, entre ellas la Resolución CREG 075 de 2023, que flexibiliza la contratación de energía y promueve la participación de comunidades y privados. Asimismo, se retomaron las subastas de largo plazo, con el fin de ofrecer certidumbre a los inversionistas.

Innovación y conocimiento como motor

Por otro lado, la innovación tecnológica y la formación de talento humano es un pilar esencial. En este sentido, la alianza Energética 2030 (2018–2023), con una inversión cercana a 37 mil millones de pesos cofinanciada por Minciencias, vinculó a más de 300 investigadores de ocho universidades y empresas del sector. Gracias a este esfuerzo, el programa desarrolló once proyectos de alto impacto en energías renovables, almacenamiento, redes inteligentes y movilidad sostenible, cuyos resultados sirven hoy como insumo para la hoja de ruta de la transición energética nacional.

De igual manera, el desarrollo de capital humano especializado —desde técnicos en mantenimiento solar hasta ingenieros en hidrógeno verde— será determinante para materializar la transición, ya que permitirá asegurar que la innovación se traduzca en capacidades locales y empleo sostenible.

En definitiva, el futuro energético de Colombia depende de su capacidad para acelerar la ejecución de proyectos renovables, fortalecer la infraestructura y garantizar seguridad de suministro sin comprometer la sostenibilidad. Si el país logra destrabar inversiones y consolidar un entorno regulatorio estable, entonces podrá convertir la transición energética en una palanca de crecimiento económico, inclusión social y competitividad hacia 2030.

Fuentes

Defelipe, S. (13 de febrero de 2025). Más del 10% del consumo energético en Colombia es solar. Impacto TIC. https://impactotic.co/micrositios-tic/impacto-eco/transicion-energetica-en-colombia-impacto-y-perspectivas/

El futuro energético de Colombia: Impulso sostenible con energías renovables. (29 de mayo de 2025). SITTCA. https://sittca.com.co/el-futuro-energetico-de-colombia-impulso-sostenible-con-energias-renovables/

Energía solar en Colombia: Panorama actual y proyección al 2030. (2025, 5 de mayo). Terrall SolNet. https://terrallsolnet.com/energia-solar-colombia-2030/

Frente a estrechez energética, se deben utilizar todas las fuentes disponibles”: ACIEM. (1 de agosto de 2025). Guía del Gas. https://guiadelgas.com/frente-a-estrechez-energetica-se-deben-utilizar-todas-las-fuentes-disponibles-aciem/

Restrepo, J. D. (2024). Energética 2030, en busca de futuro. Revista Descubre y Crea, 57(178). https://publicaciones.eafit.edu.co/index.php/revista-universidad-eafit/article/view/7931

Rincón Munar, N., & Nieto, J. D. (2024). Hacia una sociedad movida por el sol y el viento: Los retos y avances de la transición energética justa para la superación de las brechas energéticas. Planeación & Desarrollo. Departamento Nacional de Planeación. https://www.dnp.gov.co/publicaciones/Planeacion/Paginas/transicion-energetica.aspxRopero, S. (26 de diciembre de 2024). Energía renovable en Colombia: Resolver el lema energético. Departamento Nacional de Planeación. https://www.dnp.gov.co/publicaciones/Planeacion/Paginas/energia-renovable-en-colombia-resolver-el-trilema-energetico.aspx

Desempleo en Colombia: evolución, bienestar y retos 2030

Posted on octubre 30th, 2025

desempleo en Colombia

A lo largo de los últimos 25 años, los picos de desempleo en Colombia han coincidido con periodos de crisis económicas. A comienzos de los 2000, la recesión interna y la crisis financiera elevaron la tasa por encima del 15 %. Años después, la crisis global de 2008–2009 tuvo un impacto más moderado, pero fue la crisis del COVID-19 la que provocó un desajuste sin precedentes: sectores enteros se paralizaron y el desempleo superó el 20 %.

Causas de los altos y bajos en la tasa de desempleo en Colombia

Más allá de los choques coyunturales, persisten causas estructurales que han mantenido la tasa en niveles altos: brechas educativas, informalidad y escasa experiencia laboral, entre otras.

Por el contrario, las caídas del desempleo han coincidido con periodos de expansión económica y reformas laborales. Durante la bonanza de los commodities y la llegada de inversión extranjera en los años 2000, se generaron miles de empleos formales.
Asimismo, políticas como la Ley 789 de 2002 —que flexibilizó ciertos costos laborales— buscaron estimular la contratación.

Más recientemente, la recuperación pos pandemia, apoyada en políticas públicas de estímulo al empleo, ha impulsado una mejoría sostenida.
A mediados de 2025, el desempleo alcanzó mínimos históricos, con registros del 8,8 % en abril y julio, las cifras más bajas para esos meses desde al menos 2001.

Sin embargo, algunos analistas advierten que parte de esta reducción tiene un componente estadístico: la tasa global de participación cayó de 64,5 % a 63,9 % en el último año. Es decir, hay menos personas buscando empleo activamente.
Factores como la migración, el desánimo o la dedicación a labores del hogar explican que miles hayan salido del mercado laboral. Si estos “desalentados” se contabilizaran como desempleados, la tasa real se ubicaría cerca del 10 %, no del 8,6 %.

En otras palabras, la mejora en las cifras oficiales no refleja del todo la realidad de un mercado laboral que aún enfrenta importantes desafíos.

Tener empleo no es sinónimo de bienestar: la calidad laboral bajo la lupa

Una baja tasa de desempleo no garantiza por sí misma bienestar social. “Estar ocupado no siempre equivale a bienestar”, coinciden expertos, al señalar la persistente precariedad del empleo en Colombia.

Hoy, más del 56 % de los trabajadores se desempeña en la informalidad. Incluso entre los nuevos empleos creados tras la pandemia, cerca del 74 % corresponde a trabajos informales o por cuenta propia. Esto implica que millones de colombianos laboran sin estabilidad, seguridad social o ingresos dignos.

El subempleo es otro síntoma crítico: muchos trabajadores desearían emplearse en ocupaciones acordes con su formación o trabajar más horas. Además, cerca del 40 % de los ocupados son independientes, lo que evidencia la limitada capacidad del país para generar empleo formal y de calidad.

Estas condiciones precarias se traducen en salarios bajos, falta de ahorro pensional y mínima cobertura de protección social, limitando el impacto positivo de estar empleado. Así, aunque la reducción del desempleo es una señal alentadora, se mantiene una “falsa sensación de bienestar” si el empleo que se crea no mejora las condiciones de vida.

Reducir el desempleo debe ir de la mano con aumentar la formalización, garantizar salarios dignos y ampliar la cobertura de beneficios laborales. Solo así el trabajo podrá ser verdaderamente un vehículo de bienestar social.

Desafíos 2030: empleabilidad, IA y nuevas habilidades

De cara a 2030, el país enfrenta un escenario de transformación laboral acelerada por los avances tecnológicos y los cambios demográficos.
La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización representa tanto un riesgo como una oportunidad.

Por un lado, la sustitución de tareas repetitivas podría desplazar empleos en sectores manufactureros, financieros y administrativos; por otro, surgirán nuevas ocupaciones en tecnología, análisis de datos, economía digital y sostenibilidad.

Se estima que cerca del 39 % de las habilidades laborales actuales cambiarán antes de 2030, lo que exige trabajadores más capacitados y con formación continua.

Invertir en competencias digitales, programación, análisis de datos y habilidades STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) será clave para fortalecer la empleabilidad. Asimismo, las habilidades blandas —como la creatividad, la comunicación efectiva y la adaptabilidad— cobrarán un valor diferencial frente a los avances de la IA.

En este contexto, la colaboración entre gobierno, empresas y academia será determinante. Las políticas públicas deben priorizar la capacitación masiva de trabajadores en riesgo de obsolescencia y fortalecer la educación técnica y superior alineada con las necesidades del mercado. A su vez, las empresas deben invertir en la reconversión laboral de sus equipos, promoviendo programas de aprendizaje continuo y adopción tecnológica.

Solo con una estrategia integral se podrán mitigar los efectos negativos de la automatización y aprovechar el potencial de productividad que ofrecen las nuevas tecnologías.

Colombia ha logrado reducir el desempleo a mínimos históricos en 2025, pero el verdadero desafío está en sostener ese avance con empleos de calidad y preparar al talento humano para los trabajos del futuro. Construir un mercado laboral más inclusivo, dinámico y adaptable, donde el empleo sea sinónimo real de bienestar, es la meta que el país debe trazarse rumbo a 2030.

Fuentes

Alguero, M. (30 de septiembre de 2025). Detrás del 8,6%, la cifra más baja de desempleo en Colombia, hay un dato extraño y mucho desaliento. El Colombiano. https://www.elcolombiano.com/negocios/razones-desaliento-detras-desemplo-y-empleo-colombia-2025-JJ29574940

Departamento Administrativo Nacional de Estadística (2025). Boletín técnico: Mercado laboral – agosto 2025. DANE. https://www.dane.gov.co/index.php/en/statistics-by-topic/labor-market/employment-and-unemployment

Pianeta, T. (1 de septiembre de 2025). Colombia alcanza la tasa de desempleo más baja del siglo. Señal Colombia. https://www.senalcolombia.tv/colombia-tasa-desempleo-mas-bajo-en-el-siglo

Tamayo, M. (2025, 3 de abril). Desempleo en Colombia: proyecciones 2025. Blog de Alegra. https://blog.alegra.com/colombia/desempleo-en-colombia/

Trading Economics (2025). Tasa de desempleo en Colombia (2001–2025). https://es.tradingeconomics.com/colombia/unemployment-rate

Villamizar, A. (27 de julio de 2025). ¡Pilas! Revelan la lista de empleos que la IA desplazará en los próximos 5 años. El Colombiano. https://www.elcolombiano.com/negocios/contaduria-y-mas-empleos-que-la-ia-acabaria-a-2030-DL28323624

Colombia frente al 2026: señales de recuperación en medio de un riesgo fiscal elevado

Posted on octubre 30th, 2025

economía colombiana

La economía colombiana cerrará el año 2025 con un crecimiento moderado pero estable, en un contexto de persistentes desequilibrios fiscales y retos estructurales que definirán el rumbo económico en 2026.

Balance 2025

Todo indica que el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia crecerá un 2,5 %, ligeramente por debajo del promedio histórico del 3 %, impulsado principalmente por la demanda interna.

La inflación, aunque descendió hasta bordear el 5 % anual, continúa por encima de la meta del 3 % del Banco de la República.

Asimismo, el déficit fiscal se mantiene elevado —cerca del 7 % del PIB— y la deuda pública sigue en aumento, lo que representa un riesgo para la estabilidad macroeconómica.

De cara a 2026, los analistas proyectan una leve aceleración del crecimiento (entre 2,7 % y 3,0 %) y una reducción gradual de la inflación. Sin embargo, el cumplimiento de estas proyecciones dependerá de la capacidad del país para corregir sus desequilibrios fiscales, estimular la inversión y preservar la confianza en un contexto político y global retador.

Crecimiento moderado de la economía colombiana en 2025

La economía colombiana en 2025 ha consolidado una expansión modesta pero positiva, luego de la fuerte recuperación post-pandemia de años previos. Según las proyecciones de BBVA Research, el PIB nacional aumentaría 2,5 % en 2025, ritmo cercano al estimado por otras entidades (el Banco de la República pronosticaba ~2,8 %).

Si bien este crecimiento se mantiene por debajo del potencial estimado del 3 %, superó ligeramente las expectativas iniciales y estuvo impulsado principalmente por el consumo de los hogares. De hecho, el gasto de las familias siguió siendo el motor principal de la actividad, sostenido en parte por la desaceleración de los precios y el ingreso de remesas en niveles récord que mejoraron el poder adquisitivo. 

Servicios en alza y sectores productivos rezagados

Sectores orientados al consumo, especialmente los servicios (como comercio, transporte, entretenimiento), mostraron un desempeño dinámico y aportaron de forma notable al crecimiento. En contraste, actividades como la industria manufacturera y la agricultura avanzaron con mayor lentitud y la minería petrolera se mantuvo débil.

La inversión fija mostró un comportamiento mixto. Por un lado, la inversión en maquinaria y equipo registró una leve recuperación, dejando de ser un factor de freno para el PIB; por otro, la construcción —tanto residencial como no residencial— permaneció rezagada, reflejando la compleja situación que atraviesa el sector.

Desempeño desigual entre sectores y comercio exterior débil

En el primer semestre de 2025 el desempeño de la economía colombiana fue heterogéneo. Las ventas de vehículos nuevos aumentaron un 23 %, reflejando una mayor confianza del consumidor. En contraste, la producción petrolera descendió un 4 % y la actividad constructora se contrajo más del 7 %, mostrando la fragilidad de sectores clave. Además, las exportaciones de bienes apenas crecieron un 2 % en la primera mitad del año, lo que evidencia un entorno externo débil y una recuperación interna todavía desigual.

En resumen, el desempeño de la economía colombiana 2025 se ha distinguido por un crecimiento moderado pero sostenido, apoyado en la resiliencia de la demanda interna y en nichos específicos del consumo. No obstante, la debilidad de varios sectores productivos limitó el ritmo de expansión, manteniéndolo por debajo del promedio histórico del 3 %.

Descenso de la inflación y prudencia en la política monetaria

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ha ubicado en torno al 5 % interanual, su nivel más bajo desde 2021, tras los picos inflacionarios registrados entre 2022 y 2023. Esta moderación refleja los efectos de la política monetaria restrictiva y la disminución de los choques externos.

Aun así, rubros como alimentos, servicios públicos, transporte y educación continúan ejerciendo presión sobre los precios, lo que ha limitado una reducción más marcada en la inflación.

Déficit fiscal y deuda: principal foco de preocupación

A diferencia del comportamiento de los indicadores reales, el frente fiscal se ha consolidado como la principal fuente de preocupación en la economía colombiana 2025. El país enfrenta un período de alto déficit y creciente endeudamiento, resultado del aumento sostenido del gasto público y de ingresos insuficientes en los últimos años.

Tras los esfuerzos de consolidación fiscal emprendidos entre 2021 y 2022, el déficit del Gobierno volvió a ampliarse de manera significativa. En 2024 se situó alrededor del 7,1 % del PIB, uno de los niveles más altos en décadas, solo superado por los registrados durante la crisis de 1999 y la pandemia de 2020.

Gasto público al alza

Para 2025, las autoridades mantuvieron un déficit cercano al 7 % del PIB, amparadas en la activación de la “cláusula de escape” de la regla fiscal. El gasto del Gobierno nacional ha aumentado con fuerza, pasando de representar cerca del 18,7 % del PIB en 2019 a 23,2 % en 2024, impulsado principalmente por mayores desembolsos en subsidios (como el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles –FEPC–), salud, programas sociales e intereses de la deuda.

El mayor esfuerzo de recaudo no logró compensar la expansión del gasto, llevando nuevamente el déficit primario a terreno negativo (alrededor de –2,4 % del PIB en 2024).

Advertencias del CARF

Con este panorama, Colombia inició 2025 con un riesgo fiscal elevado. En junio, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) advirtió que aplazar el ajuste podría aumentar las primas de riesgo, presionar el tipo de cambio y la inflación, y, en última instancia, afectar el bienestar económico. De hecho, el organismo emitió un concepto desfavorable a la extensión de la cláusula de escape, al considerar insuficientes las justificaciones del Gobierno para desviarse de la senda de consolidación establecida por la ley.

Descripción: Deuda pública colombiana por las nubes. Fecha de evento: 21/06/2025. Fuente: Banco de la República y MinHacienda. Gráfico: Departamento de Infografía, Ricardo Ramírez Pérez.

Proyecciones 2026: leve recuperación

El consenso de los analistas anticipa un crecimiento económico entre 2,7 % y 3,0 % para 2026, impulsado principalmente por una mayor participación de la inversión en la actividad productiva.

El consumo privado seguirá siendo el principal motor de la economía colombiana, sostenido por la mejora en el ingreso real de los hogares, la moderación de la inflación y unas condiciones crediticias más favorables. 

Si las tasas de interés continúan descendiendo y se reactivan los proyectos de infraestructura, el sector de la construcción podría iniciar una recuperación gradual, en especial en el segmento de vivienda.

Optimismo moderado entre los analistas

De acuerdo con las proyecciones, BBVA Research estima un crecimiento del 2,7 %, mientras que el equipo económico de Bancolombia prevé una expansión del 3,0 %, reflejando un optimismo moderado sobre el repunte de la demanda interna.

A diferencia de 2025, se espera que en 2026 la inversión fija tenga un papel más relevante, impulsada por la ejecución de proyectos de infraestructura pública y la reactivación del sector constructor tras su pronunciada contracción. Hacia finales del año, la vivienda podría mostrar señales más claras de recuperación si las tasas de interés se estabilizan en niveles bajos y se reactivan los incentivos al sector.

Asimismo, actividades como el comercio, la agroindustria y el entretenimiento, que han liderado la reactivación reciente, mantendrán su dinamismo, contribuyendo al fortalecimiento del mercado interno y a la consolidación de una recuperación paulatina, aunque frágil.

Entorno internacional

En el plano internacional, el escenario previsto para 2026 sería relativamente similar al de 2025: sin grandes impulsos externos, pero con un mayor grado de estabilidad en los principales mercados.

A nivel global, se proyecta un crecimiento cercano al 2,6 %, según estimaciones de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI). Estados Unidos experimentaría una ligera desaceleración, seguida de una moderada recuperación en 2026, mientras que la zona euro y China registrarían expansiones modestas, en un contexto de demanda global aún contenida.

En América Latina, el panorama continuará condicionado por la menor demanda proveniente de China y por un intenso ciclo electoral regional, factores que podrían restringir la atracción de inversión y moderar el dinamismo comercial.

No obstante, persisten riesgos globales que podrían alterar las proyecciones: una posible recesión en Estados Unidos, el recrudecimiento de tensiones geopolíticas o fluctuaciones pronunciadas en los precios de los commodities —como el petróleo o el café—. Ante este entorno incierto, las autoridades colombianas deberán mantener una postura prudente y con márgenes de maniobra suficientes para responder a factores externos adversos.

Credibilidad e inversión extranjera

Uno de los principales desafíos para Colombia será restablecer la confianza de los inversionistas y garantizar un entorno de estabilidad jurídica y previsibilidad económica.

El 2026 será un año electoral —con comicios presidenciales y legislativos—, lo que históricamente incrementa la incertidumbre en el clima de negocios y puede retrasar decisiones de inversión.

En este contexto, el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo advirtió que el Proyecto de Presupuesto General para 2026 presenta un faltante superior a $55 billones, equivalente a cerca del 10 % del presupuesto nacional, reflejo de un gasto expansivo sin fuentes de ingreso suficientes.

Restrepo también cuestionó la reforma tributaria, señalando su falta de rigor técnico y el mayor peso impositivo sobre las empresas, lo que —según explicó— encarece el capital y desincentiva la inversión privada. En su opinión, la prioridad debería centrarse en reactivar la economía colombiana y fortalecer la confianza, recordando que “la mejor reforma fiscal es crecer”.

A paso lento

En definitiva, las perspectivas para 2026 apuntan a una economía colombiana con una leve aceleración, sostenida por la resiliencia del consumo interno y una inflación más controlada. Sin embargo, su consolidación dependerá de la capacidad del país para enfrentar los desequilibrios estructurales que aún persisten.

Necesidad de un ajuste fiscal creíble

Colombia necesita un ajuste fiscal creíble que garantice la sostenibilidad de la deuda y recupere margen de maniobra presupuestal, acompañado de reformas en materia tributaria, de gasto y de productividad. A mediano plazo, fortalecer la productividad, la formalización laboral y la seguridad será esencial para atraer inversión y sostener el crecimiento.

El gobierno que asuma después de las elecciones de 2026 tendrá el desafío de construir consensos que permitan reducir la presión fiscal y restablecer la disciplina macroeconómica. Si se logra restaurar la confianza y preservar la estabilidad, el país podría iniciar una etapa de consolidación económica.

De lo contrario, la inacción frente a los desequilibrios podría traducirse en menor crecimiento, mayores costos de financiamiento y una vulnerabilidad creciente ante choques externos.

La reactivación de la economía colombiana será un proceso gradual, más que un impulso transitorio. Su éxito dependerá de la coordinación efectiva entre las políticas fiscal, monetaria y productiva, en línea con lo planteado por diversos centros de análisis.

En 2026, Colombia jugará una carta decisiva: consolidar un crecimiento sostenible y equilibrado, o ceder terreno ante los desequilibrios acumulados.

Fuentes

BBVA Research. (24 de septiembre de 2025). La economía de Colombia crecerá 2,5% en 2025, con grandes retos fiscales. BBVA.com. https://www.bbva.com/es/co/economia-y-finanzas/bbva-research-la-economia-de-colombia-crecera-25-en-2025-con-grandes-retos-fiscales/

Clavijo Muñoz, L., Mojica Agudelo, J. L., González Rodríguez, M. P., Bernal Rojas, M., Salgado Ortegón, L. D., & Guáqueta Sterling, V. (30 de septiembre de 2025). Perspectivas económicas para Colombia y el mundo en 2026. Capital Inteligente – Grupo Bancolombia. www.bancolombia.com/empresas/capital-inteligente/actualidad-economica-sectorial/perspectivas-economicas-2026

Alguero, M. O. (1 de julio de 2025). Así va la economía en Colombia al cierre del primer semestre de 2025. El Colombiano. https://www.elcolombiano.com/negocios/como-va-economia-colombia-cierre-primer-semestre-2025-JM27905095

Redacción Semana. (12 de septiembre de 2025). Perspectivas 2026: el reto de recuperar inversión y confianza en una economía en tensión. Semana (Foros Semana & Fiduciaria Bogotá). Revista Semana. https://www.semana.com/foros-semana/articulo/perspectivas-2026-el-reto-de-recuperar-inversion-y-confianza-en-una-economia-en-tension/202547/

Educación en riesgo: cuando la violencia amenaza el derecho a aprender

Posted on octubre 6th, 2025

Lo que antes representaba un espacio de conocimiento, protección y desarrollo, hoy enfrenta amenazas que vulneran el derecho a la educación y la seguridad de miles de niños y docentes. Solo en el primer semestre de 2025, más de 1.400 sedes educativas fueron catalogadas como escuelas en riesgo debido al recrudecimiento del conflicto armado.

En Colombia, la educación se encuentra en una situación de creciente vulnerabilidad donde la violencia, el desplazamiento y la falta de infraestructura adecuada amenazan la continuidad académica de miles de niños y jóvenes del país, una crisis silenciosa que socava los cimientos de la sociedad.

Un panorama alarmante

El Consejo Noruego para Refugiados (NRC) documentó que cada tres días se registra un ataque a la educación en Colombia (NRC, 2025a). Solo entre enero y junio, se reportaron 523 incidentes en seis departamentos, afectando directamente a 9.436 personas, de las cuales el 93 % fueron niñas, niños y adolescentes (NRC, 2025b).

La tendencia muestra un empeoramiento en comparación con 2024 y los ataques se concentran cada vez más dentro de las escuelas. Mientras que el año pasado el 51 % de los ataques se dieron en instituciones educativas, en 2025 esa cifra subió al 61 % (NRC, 2025b).

Voces desde los territorios

“Durante la jornada escolar, se acerca el grupo armado, se lleva a los niños y profesores durante una hora y allá les indican que el control territorial lo tiene ese grupo armado”, relató un funcionario en el suroccidente del país (NRC, 2025b).

En departamentos como Chocó, los ataques se incrementaron en un 128 % respecto al año anterior, impactando principalmente a comunidades indígenas y afrodescendientes. En Norte de Santander, el aumento fue del 38 %, convirtiéndose en el territorio con más ataques registrados (NRC, 2025b).

Los testimonios reflejan un clima de miedo: estudiantes que dejan de asistir, docentes que evitan denunciar por temor a represalias y familias que sienten que la escuela ha perdido su carácter de espacio seguro.

Consecuencias inmediatas

El 67 % de los ataques obligaron a suspender las clases presenciales. En promedio, los cierres duraron una semana, aunque en algunos casos se prolongaron hasta tres, con impactos graves en el aprendizaje y la salud emocional de los niños (NRC, 2025b).

El uso de minas antipersonales y artefactos explosivos sin detonar en entornos escolares representa otro factor crítico. Más de una decena de incidentes estuvieron directamente asociados con estos artefactos, aumentando el riesgo de lesiones permanentes o muerte (NRC, 2025b).

Educación en riesgo: una respuesta insuficiente

A pesar de los compromisos asumidos por el Estado en la Declaración de Escuelas Seguras, solo el 10 % de los casos recibieron atención efectiva y oportuna en el primer semestre de 2025 (NRC, 2025b). La falta de presencia institucional, el subregistro por miedo a denunciar y la limitada capacidad de respuesta perpetúan la vulnerabilidad de la comunidad educativa.

Las historias de estudiantes que abandonan clases por miedo, de docentes intimidados y de comunidades atrapadas en la confrontación armada exigen un compromiso real del Estado, la cooperación internacional y la sociedad en su conjunto.

El derecho a la educación, consagrado en la Constitución y en tratados internacionales, no puede seguir condicionado por el fuego cruzado. Proteger la educación es proteger el futuro.

Fuentes

El Espectador. (17 de septiembre de 2025). Más de 1.400 sedes educativas en riesgo por conflicto armado en lo que va de 2025. El Espectador. https://www.elespectador.com/educacion/mas-de-1400-sedes-educativas-en-riesgo-por-conflicto-armado-en-lo-que-va-de-2025/

Norwegian Refugee Council (NRC). (2025a, enero). Colombia: un ataque a la educación cada tres días. NRC. https://nrc.org.co/ultimas-noticias/colombia-un-ataque-a-la-educacion-cada-tres-dias/

Norwegian Refugee Council (NRC). (2025b, julio). Reporte semestral de escuelas seguras 2025 (enero–junio 2025). https://www.elespectador.com/educacion/mas-de-1400-sedes-educativas-en-riesgo-por-conflicto-armado-en-lo-que-va-de-2025/


Decreto 1017 de 2025: cambios en el transporte de carga en Colombia

Posted on octubre 6th, 2025

El Gobierno de Colombia expidió el Decreto 1017 de 2025, una reforma que introduce cambios estructurales al régimen del transporte de carga en Colombia. 

La medida responde a demandas históricas de transportadores, empresas generadoras de carga y pequeños propietarios de vehículos, con el objetivo de reducir desigualdades, mejorar condiciones laborales, impulsar la formalización y modernizar los sistemas de control.

Antecedentes

El Decreto 1017 de 2025 es el resultado de un amplio proceso de concertación que recogió más de 1.200 aportes de transportadores, generadores y gremios del sector.

La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, afirmó que la norma busca “dignificar la labor de los conductores y propietarios de vehículos de carga” y equilibrar las relaciones económicas dentro de la cadena logística.

1. Equilibrio económico en la cadena logística

  • Establecimiento de mínimos obligatorios en salarios, prestaciones sociales, mantenimiento de vehículos, y tiempos de carga y descarga.
  • Reducción de los requisitos patrimoniales para que pequeños transportadores puedan constituir empresas formalmente.
  • Habilitación para que los vehículos particulares de carga puedan convertirse en vehículos de servicio público.

2. Programas de reposición vehicular ampliados

Por primera vez, incluyeron vehículos livianos de carga y volquetas al fondo de reposición, lo que amplía los beneficios a propietarios que hasta ahora estaban excluidos.

3. Modernización del control y vigilancia con tecnología

  • Fortalecimiento del Sistema Integrado de Información para el Transporte de Carga (SICETAC) y del Registro Nacional de Despachos de Carga (RNDC).
  • Implementación de supervisión remota de básculas para mayor trazabilidad y transparencia.

4. Transparencia y datos como herramientas de política pública

  • Obligación de reporte al RNDC para todas las operaciones de transporte de carga, incluidas las de ganado menor.
  • Uso de datos para diseñar políticas públicas con mayor impacto social y económico.

Alcance y vigencia del Decreto 1017 de 2025

El Decreto 1017 de 2025 entró en vigor el 22 de septiembre de 2025 y aplica para todos los actores de la cadena de transporte de carga: transportadores grandes y pequeños, propietarios de vehículos particulares que busquen formalizarse, generadores de carga y entidades de control.

Implicaciones y desafíos

  • Para los transportadores pequeños: la reducción de barreras patrimoniales y la inclusión en programas de reposición pueden aumentar su formalización y dar acceso a beneficios técnicos y financieros. No obstante, deberán adaptarse rápidamente a los estándares técnicos y de mantenimiento exigidos.
  • Para los generadores de carga: tendrán mayor responsabilidad en garantizar condiciones justas de pago, tiempos de carga/descarga, y cumplir con los nuevos reportes, lo que implica mayores exigencias operativas.
  • Retos de transición: la norma entra en un contexto con desigualdades regionales, limitaciones logísticas y problemas de acceso a financiamiento para los más pequeños; además, algunos actores podrían resistirse por los costos iniciales que implica adaptar flota, capacitar personal o cumplir con los mantenimientos requeridos.
  • Para el Estado y control institucional: será clave implementar tecnología y vigilancia efectiva para que los nuevos estándares se cumplan, así como asegurar que los sistemas de reporte y datos (RNDC, básculas remotas etc.) operen con fiabilidad.

Beneficios del Decreto 1017 de 2025

  • Mayor equidad entre grandes empresas y pequeños transportadores.
  • Mejores condiciones laborales para los conductores, con impacto positivo en la seguridad vial y la calidad del servicio.
  • Reducción de la informalidad en el sector transporte.
  • Renovación de flota con menores emisiones contaminantes y riesgos mecánicos.

El Decreto 1017 de 2025 marca un punto de inflexión para el transporte de carga en Colombia. Más que ajustes regulatorios, representa la oportunidad de reconfigurar una cadena logística más justa, moderna y sostenible. Su éxito dependerá de la implementación efectiva, la supervisión estatal y el acompañamiento a los transportadores más vulnerables en la integración tecnológica, y en que los cambios normativos sean acompañados por políticas que mitiguen los costos de adaptación.

Fuentes

Ministerio de Transporte de Colombia. (22 de septiembre de 2025). El Gobierno del cambio transforma el transporte de carga en Colombia: entra en vigencia histórico decreto que equilibra la cadena logística. https://mintransporte.gov.co/publicaciones/12124/el-gobierno-del-cambio-transforma-el-transporte-de-carga-en-colombia-entra-en-vigencia-historico-decreto-que-equilibra-la-cadena-logistica/

Galeano, P. (22 de septiembre de 2025). ¿Tiene camiones de carga liviana o volquetas? Con estos nuevos planes puede reponerlos. Portafolio. https://www.portafolio.co/negocios/industrias/gobierno-expide-decreto-que-reforma-el-transporte-de-carga-en-colombia-640452

Radio Nacional de Colombia. (2025, septiembre 23). MinTransporte publica decreto para reformar el transporte de carga en Colombia. Radio Nacional de Colombia. https://www.radionacional.co/actualidad/mintransporte-publica-decreto-para-reformar-el-transporte-de-carga-en-colombia

Martínez, L. (22 de septiembre de 2025). Entró en vigencia decreto que reforma de manera estructural el transporte de carga. La República. https://www.larepublica.co/economia/entro-en-vigencia-decreto-que-reforma-de-manera-estructural-el-transporte-de-carga-4230519

Elecciones presidenciales Colombia 2026: análisis regional, candidatos y tendencias emergentes

Posted on agosto 15th, 2025

A un año de la primera vuelta, prevista para el 31 de mayo de 2026, el panorama electoral en Colombia se caracteriza por la reorganización de los partidos, el peso creciente de las regiones en la configuración del debate político y la influencia cada vez mayor de las plataformas digitales como termómetro de la opinión pública.

Regionalización del debate político

La experiencia de las presidenciales de 2022–2026 demostró que las dinámicas electorales no pueden entenderse sin una perspectiva regional. El dominio de la agenda por parte del Pacto Histórico durante la pasada contienda tuvo impactos diferenciados en cada zona del país, condicionando los resultados y los niveles de participación local.

En la Costa Caribe, por ejemplo, la percepción sobre la reforma agraria cobró especial relevancia, mientras que en la Orinoquía predominaron las discusiones en torno a la agenda ambiental y los derechos de las comunidades étnicas.

Reorganización y nuevas coaliciones

De cara a 2026, los partidos tradicionales y emergentes reconfiguran alianzas para maximizar su competitividad. 

Centro Democrático: aunque sus precandidatos no encabezan las encuestas, mantiene una sólida estructura organizativa que facilita la entrega de avales y respaldo logístico, a la espera de consolidar un aspirante fuerte.

Pacto Histórico: avanza en la formalización de una consulta interna que definirá su candidato único en octubre, mientras evalúa la creación de un partido con personería jurídica propia para 2025.

El rol de las redes sociales

Las plataformas digitales se han convertido en un indicador adelantado de tendencias de voto. Según un análisis de Infobae, figuras como la periodista Vicky Dávila, el exalcalde Daniel Quintero y la senadora María Fernanda Cabal figuran entre los más populares, con altos niveles de interacción en Facebook, Instagram, X, TikTok y YouTube.

Así mismo, Jota Pe Hernández encabeza los rankings de seguidores en múltiples canales, mientras que Miguel Uribe muestra el mayor crecimiento porcentual mensual.

Principales candidaturas y encuestas

La más reciente encuesta de Guarumo, realizada antes de su fallecimiento, ubicaba a Miguel Uribe Turbay como uno de los contendientes más fuertes para 2026. Sin embargo, su muerte el 11 de agosto de 2025, tras dos meses de luchar por su vida luego del atentado sufrido el 7 de junio, ha reconfigurado el panorama electoral y abierto un espacio de disputa por el electorado que representaba.

Actualmente, el top ten lo integran figuras como Claudia López, Gustavo Bolívar, Sergio Fajardo y Carolina Corcho, en una contienda fragmentada donde el voto en blanco y la indecisión superan el 30 % en algunos sondeos.

Escenarios posibles

El éxito de las elecciones de 2026 dependerá de la capacidad de los partidos para articular coaliciones sólidas y de los candidatos para conectar con un electorado cada vez más digitalizado y escéptico. La ausencia de Miguel Uribe Turbay deja un vacío en el espectro de centroderecha que podría alterar el balance de fuerzas y redistribuir apoyos hacia otros aspirantes o proyectos políticos.

Entre los escenarios más probables se encuentran:

  • Izquierda oficialista unificada, si el Pacto Histórico logra superar divisiones internas y fracturas regionales, capitalizando la ausencia de un rival fuerte en el centro y la derecha.
  • Centroderecha en búsqueda de liderazgo, con múltiples aspirantes intentando heredar el electorado de Miguel Uribe, lo que podría fragmentar aún más esta franja ideológica.
  • Alta desafección ciudadana, con un voto en blanco elevado o el fortalecimiento de candidaturas emergentes impulsadas por el desencanto hacia los partidos tradicionales y el vacío dejado por figuras que generaban consenso en su sector político.

La habilidad de los actores políticos para interpretar estas nuevas dinámicas y ajustar sus estrategias será determinante para definir quién ocupará la Casa de Nariño en 2026.

Desafíos de transparencia y confianza

La percepción de riesgo en el sistema electoral ha cobrado protagonismo: episodios de acusaciones de fraude en 2018 y 2022 alimentan la desconfianza ciudadana, incluso frente a debates sobre una posible asamblea constituyente que polariza espacios institucionales.

Para refrendar la legitimidad del voto en 2026, será clave garantizar:

  • Auditorías rigurosas.
  • Veeduría internacional independiente.
  • Mecanismos de transparencia digital.

Mantente informado sobre las tendencias y escenarios políticos que marcarán las elecciones presidenciales de Colombia 2026.

Fuentes 

Basset, Y. (6 de abril de 2025). La reorganización de los partidos de cara a las elecciones de 2026. Razón Pública. https://razonpublica.com/la-reorganizacion-los-partidos-cara-las-elecciones-2026/

Blanco, A. (20221). Elecciones presidenciales (2022-2026): Un análisis desde las regiones (parte 1). La Silla Vacía. https://www.lasillavacia.com/red-de-expertos/red-social/elecciones-presidenciales-2022-2026-un-analisis-desde-las-regiones-parte-1/

Blu Radio ( 13 de julio de 2025). ¿Las elecciones presidenciales de 2026 están en riesgo? [Archivo de video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=7R0MdA8hl-U

Correa, J. (7 de julio de 2025). Top 10 de posibles candidatos a presidente 2026 según Encuesta Guarumo: Así le fue a Miguel Uribe. Caracol Radio. https://caracol.com.co/2025/07/07/top-10-de-posibles-candidatos-a-presidente-2026-segun-encuesta-guarumo-asi-le-fue-a-miguel-uribe/

Posada, F. (19 de julio de 2025). El camino de cultivar desconfianza solo lleva a destinos inciertos. El País. https://elpais.com/america-colombia/2025-07-19/el-camino-de-cultivar-desconfianza-solo-lleva-a-destinos-inciertos.html

Reyes, D. (7 de julio de 2025). Así es el desempeño de los candidatos a la Presidencia en el 2026 en redes sociales: Vicky Dávila, Daniel Quintero y María Fernanda Cabal, entre los más populares. Infobae. https://www.infobae.com/colombia/2025/06/06/candidatos-presidenciales-de-2026-analisis-digital-revela-su-desempeno-en-redes-sociales/

Winter, B. (Anfitrión) (11 de julio de 2025). Colombia enters a turbulent election season. [Episodio de podcast]. En The Americas Quarterly. Spotify. https://open.spotify.com/episode/5pVm7XgLL7aONPd5kcQ8nd?si=GfPL3mBhT8-K3zdmTWeqdw&nd=1&dlsi=5ff6d07522864e27

Colombia 2025: desafío humanitario y riesgos del recrudecimiento del conflicto armado

Posted on julio 9th, 2025

En 2025, Colombia ha enfrentado un recrudecimiento del conflicto armado y de la violencia, lo cual ha generado impactos significativos en el tejido social y en las condiciones humanitarias. Además, esta situación no solo representa un reto en materia de seguridad y gobernabilidad territorial, sino que también introduce riesgos relevantes para la estabilidad económica, la inversión extranjera y la continuidad de las políticas de desarrollo.

Entre enero y abril, más de 950.000 personas resultaron afectadas por enfrentamientos, desplazamientos masivos, confinamientos y restricciones a la movilidad en diversas regiones del país.

En comparación, esta cifra representa un aumento de cuatro veces con respecto al mismo periodo de 2024, lo que equivale a casi 7.900 personas impactadas diariamente y más de 238. 000 cada mes.

Regiones más afectadas por el conflicto armado en Colombia

El informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) detalla que las regiones más afectadas son el Pacífico, la Orinoquía‑Amazonía y el norte de Santander, con epicentros de crisis en departamentos como Cauca, Chocó, Caquetá y Norte de Santander.

Por ejemplo, en el Catatumbo, los combates entre el ELN y las disidencias de las FARC han provocado al menos 58.500 víctimas de desplazamiento forzado masivo solo en lo que va del año.

Además, se han registrado confinamientos prolongados que obstaculizan el acceso a servicios básicos y educación, especialmente en zonas rurales, aumentando la vulnerabilidad de comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas.

A esto se suman ataques deliberados contra población civil (amenazas, desapariciones forzadas, violencia sexual y homicidios colectivos) que crecieron un 112 % en los primeros cuatro meses de 2025.

Por otro lado, el uso de artefactos explosivos (minas antipersonales, munición sin explotar y trampas explosivas) aumentó en un 98 %, siendo el Cauca el epicentro del 24 % de estos eventos. Por su parte, la Relatoría de Naciones Unidas alertó que, durante el mismo periodo, al menos tres líderes sociales fueron asesinados cada semana, una cifra apenas inferior a la registrada en 2023.

Principales riesgos del conflicto armado para la estabilidad

  • Desplazamiento y fragmentación social: Los desplazamientos forzados masivos profundizan la pobreza, rompen el tejido comunitario y desplazan a familias enteras a zonas urbanas sin capacidad de integración.
  • Erosión de la confianza en el Estado: La falta de presencia estatal efectiva en territorios periféricos alimenta la impunidad y refuerza la lógica de los grupos armados como proveedores de seguridad “alternativa”.
  • Violencia selectiva contra defensores de derechos: Human Rights Watch documenta que, entre enero y agosto, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos recibió 138 denuncias de asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos, poniendo en evidencia la persistente vulnerabilidad de quienes trabajan por la paz.
  • Riesgo de escalada y regionalización: La confluencia de economías ilícitas (cultivos, minería ilegal) y disputas por territorios estratégicos podría extender el conflicto a zonas antes relativamente seguras.

Acciones de política pública

Para mitigar estos riesgos y restablecer condiciones de paz sostenible, es urgente implementar un conjunto coordinado de medidas:

Ampliar la presencia estatal y servicios básicos

  • Desplegar unidades integrales de seguridad y movilidad humanitaria en corredores de alta tensión.
  • Fortalecer la infraestructura educativa y de salud en zonas afectadas, con enfoque diferencial para poblaciones étnicas.

Protección efectiva de líderes y defensores

  • Poner en marcha las medidas contempladas en la Ley 1448 (Víctimas) y el Sistema Nacional de Protección, garantizando rápida atención y protocolos preventivos en territorios de alto riesgo.
  • Integrar alertas tempranas basadas en análisis de riesgo territorial y participación comunitaria.

Reactivación económica local y vías de legalidad

  • Impulsar proyectos de desarrollo alternativo con enfoque agroecológico y cadenas de valor campesinas, financiados por cooperación internacional y banca multilateral.
  • Facilitar el acceso a microcréditos y asistencia técnica, evitando que las familias recurran a economías ilícitas.

Justicia transicional y reconciliación

  • Fortalecer la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) con recursos para acelerar procesos de esclarecimiento y reparación.
  • Promover comisiones de la verdad territoriales y mesas de diálogo con participación de víctimas y organizaciones sociales.

Cooperación interinstitucional y coordinación regional

  • Establecer mesas de gobernanza multinivel (nacional‑departamental‑municipal) que articulen fuerzas públicas, organismos de control y organizaciones comunitarias.
  • Aprovechar tecnologías de georreferenciación y data abierta para monitoreo en tiempo real de alertas de violencia.

Gracias a estas acciones, Colombia puede transitar de un ciclo de violencia crónica a un proceso de paz, con presencia efectiva del Estado, justicia para las víctimas y alternativas económicas legítimas.

No obstante, aunque el desafío es coordinado y de largo plazo, es igualmente cierto que la urgencia de reducir el impacto humanitario hace indispensable establecer compromisos políticos claros y mecanismos transparentes de seguimiento.

Fuentes

EFE. (9 de junio de 2025). Violencia y conflicto en Colombia afectaron a más de 950.000 personas entre enero y abril. Swissinfo. https://www.swissinfo.ch/spa/violencia-y-conflicto-en-colombia-afectaron-a-m%C3%A1s-de-950.000-personas-entre-enero-y-abril/89486880

Infobae. (7 de junio de 2025). Violencia aumenta en Colombia: conflicto armado ha afectado a más de 953 300 personas en los primeros meses de 2025. Infobae. https://www.infobae.com/colombia/2025/06/07/violencia-aumenta-en-colombia-conflicto-armado-ha-afectado-a-mas-de-950000-personas-en-los-primeros-meses-de-2025/

Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU. (5 de junio de 2025). Informe de Situación Humanitaria entre enero y abril de 2025. Monitor OCHA. https://www.unocha.org/publications/report/colombia/informe-de-situacion-humanitaria-2025-datos-acumulados-entre-enero-y-abril-de-2025-fecha-de-publicacion-07-de-junio-de-2025

Human Rights Watch. (2024). World Report 2025: Colombia. https://www.hrw.org/world-report/2025/country-chapters/colombia